El exdirector de Greenpeace España Juan López de Uralde y otros diez miembros de este colectivo ecologista no irán a la cárcel por irrumpir en un acto de la cumbre climática mundial de 2009, al ser condenados ayer a una pena condicional menor por un tribunal de Copenhague.

Los activistas fueron declarados culpables de tres de los cuatro delitos de los que estaban acusados, aunque la sentencia tuvo en cuenta las circunstancias excepcionales de los hechos, una protesta pacífica, para dejar la condena en 14 días y eliminar las multas individuales y la expulsión del país para los extranjeros, como pedía el fiscal. La Greenpeace fue condenada a pagar una multa de 75.000 coronas danesas (algo más de 10.000 euros)

"Los hechos fueron parte de un acto político pacífico con el objetivo de crear debate", consta en la sentencia, en la que se destaca que Greenpeace había anunciado a la policía danesa que realizaría protestas y que los acusados han colaborado en el caso.

El tribunal, de carácter mixto, considera no obstante que los atenuantes no son suficientes para anular la pena, la cual uno de sus tres componentes estimó, en un voto particular, que debía ser de 30 días y no de 14.

Los once miembros del grupo ecologista estaban acusados de allanamiento de morada (agravado por una ofensa a la reina Margarita II de Dinamarca, anfitriona de la gala con jefes de Estado en que irrumpieron), falsificación documental y suplantación de autoridad publica.

La sentencia considera probado que los condenados se hicieron pasar por representantes de Estado y de la policía o fueron cómplices en el operativo, al usar tres coches con luces y matrículas falsas y vestirse como si de tales autoridades se tratase.

La falsificación documental se cometió al usar acreditaciones falsas en las ventanas de los vehículos, pero no con las matrículas, ya que, al no constar una entidad emisora de las mismas, no se puede hablar de documento desde el punto de vista jurídico. En cuanto al allanamiento de morada, la sentencia ve como atenuante que el objetivo era "llamar la atención de la opinión pública sobre un asunto de interés público e influir en figuras de toma de decisiones centrales que participaban en la cena".

López de Uralde, ahora líder del proyecto político ecologista Equo, y otros tres compañeros de Greenpeace burlaron el 17 de diciembre de 2009 la seguridad de la cena a la que accedieron y donde desplegaron una pancarta con el lema "Los políticos hablan, los líderes actúan".