Todavía se trata de un prototipo erigido en un muelle del puerto canario de Arinaga, no exactamente en el mar, pero el primer aerogenerador marino de España, un coloso de 150 metros de altura desarrollado por la empresa Gamesa, ha demostrado su valía en los tres meses de prueba y ha sido capaz de producir la electricidad que consumirían unos 7.500 hogares. Ayer fue inaugurado simbólicamente en un acto que contó con la presencia del presidente canario, Paulino Rivero, y el ministro de Industria, José Manuel Soria.

El destino de estas máquinas, no obstante, será casi con toda seguridad algún cliente extranjero y se instalarán en el mar del Norte, asumió el presidente de Gamesa, Ignacio Martín, porque la eliminación de las primas a las energía renovables impuestas recientemente no ayudan a su desarrollo. "No matemos la industria", reclamó Martín.

Los parque eólicos en aguas abiertas, conocidos como offshore, no solo se han convertido en una alternativa a la construcción en tierra firme, donde no siempre es fácil encontrar un emplazamiento idóneo, sino que el rendimiento que alcanzan es superior al no existir las irregularidades motivadas por el relieve. Claro está que, al mismo tiempo, requieren una inversión tecnológica y económica superior. Construirlos en un espigón, como es el caso del prototipo de Gamesa, permite verificar el comportamiento que tendrían si se instalaran en el mar, anclados al lecho marino, "de la misma manera que los fabricantes de coches pueden saber su rendimiento antes de probarlos en la carretera", explica la empresa.

El aerogenerador de Arinaga, llamado técnicamente G128, tiene unas prestaciones de última generación, incluso si se compara con los modelos terrestres, pues alcanza una potencia de cinco megavatios (MW). Cuenta con un rotor de 128 metros de diámetro --de pala a pala-- y llega a una altura total de 154 metros. "Desde su puesta en marcha, el pasado mes de julio, ha producido energía a plena potencia y ha vertido a la red más de un gigavatio-hora (GWh)", explica Gamesa. La puesta en marcha es un paso previo para la obtención de la certificación de la turbina en el primer trimestre de 2014. "La producción en serie está prevista a lo largo del 2014".

PRODUCCIÓN EN TAUSTE Los componentes de la turbina se han producido en su totalidad en España, aunque en el proceso de diseño y desarrollo han participado equipos de todo el mundo. Las palas, fabricadas en Aoiz (Navarra), con 62,5 metros y 15 toneladas de peso cada una, son las más largas producidas y trasladadas en España y unas de las más grandes de Europa.

La nacelle o góndola, el elemento sobre el que giran las palas, se ha producido en Tauste (Zaragoza), mientras que la torre, con casi 90 metros de altura, viene de Las Rozas (Madrid). Otros componentes proceden de Lerma, Benissanó (Valencia), Coslada (Madrid) y Reinosa (Cantabria).