Enfermeras y comadronas lanzaron ayer la alerta contra una figura cada vez más en auge, la de las doulas, mujeres que aconsejan y acompañan a las embarazadas durante todo el proceso maternal, incluso en el parto, el posparto y los primeros cuidados del bebé. Un informe presentado en Madrid por el Consejo General de Enfermería las acusa de intrusismo por asumir tareas que la ley reserva a matronas y de actuar "sin ningún tipo de formación sanitaria", poniendo en "grave riesgo" la vida de madres e hijos.

"Es inaudito. Nos da hasta vergüenza tener que contar que estas cosas pasan en España con la pasividad del Ministerio de Sanidad", lamentó el presidente de los enfermeros, Máximo González Jurado, que llegó a acusar a las doulas de actuar como una "secta", induciendo a las madres al "canibalismo" (comerse la placenta), no cortar el cordón umbilical o dejar que el bebé conviva con la placenta hasta que el cordón se seque. La mayor parte de los riesgos estarían asociados a la actuación de las doulas durante los partos naturales que se llevan a cabo en casa y que puede derivar en daños cerebrales irreversibles o la asfixia del bebé, así como hemorragias para la madre, según el Consejo General de Enfermería. Cuando actúan en el hospital, las doulas se erigen en intermediarias entre el personal sanitario y la embarazada dificultando a los profesionales.

SIN REGULACIÓN Para el gremio de los enfermeros se trata de una actividad "que no está regulada, ni aquí ni en ningún otro lugar de Europa", y lo que hay que hacer es erradicarla. Para ello entregarán un informe a la Fiscalía General del Estado para que actúe de oficio, dado que debido al carácter "sectario" de las doulas "es muy difícil" que las personas afectadas "den el paso" de presentar una denuncia, según González Jurado.

La investigación se inició hace tres años a raíz de una consulta de una mujer deprimida tras haber dado a luz y después de haber seguido los consejos de varias doulas. La persona que la atendió, Emilia Redondo, una matrona de atención primaria de Murcia, contaba cómo llegó con "un desgarro de clítoris, mastitis y depresión". "Le habían dicho que no llevara al niño al pediatra, que no hiciera caso a su marido ni a su madre", explicó Redondo, que a partir de este caso empezó a investigar y detectó otros casos sin que en ninguno lograra que la víctima se atreviera a denunciar.

Durante la investigación se han identificado hasta 547 doulas, entre las que hay monitoras de baile y de esquí, cocineras, ingenieras, periodistas, etcétera. Los requisitos para acceder a la actividad, siempre según los enfermeros, son ser mujer, haber dado a luz a un niño y pagar más de 2.000 euros en "dinero negro" por cursillos de fin de semana con formadores "sin ningún tipo de cualificación" o "gurús de técnicas extravagantes como sacerdotisas de la Rosa Blanca, del yoga de la voz"...

Por el acompañamiento de un embarazo, un parto y el posparto se llegan a cobrar unos 1.200 euros, que, según el informe, tampoco pasarían por Hacienda. La mayoría se publicitan a través de páginas web.