Tras 10 años de complejas negociaciones, Estados Unidos y España han alcanzado un principio de acuerdo destinado a resolver la espinosa cuestión de los residuos radiactivos de Palomares (Almería) procedentes de la caída accidental de cuatro bombas nucleares norteamericanas en 1966. El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y su homólogo español, José Manuel García-Margallo, firmaron ayer una histórica "declaración de intenciones" por la que ambos países se comprometen a alcanzar "tan pronto como sea posible" un acuerdo vinculante para rehabilitar la zona de Palomares que incluirá el traslado de las tierras contaminadas a "un emplazamiento adecuado en Estados Unidos".

Margallo no quiso concretar ni plazos ni quién lo financiará. "No vamos a decir ni media palabra de esos detalles", respondió cuando se le planteó en la rueda de prensa, aunque advirtió de que el texto del acuerdo vinculante "está muy avanzado". "La voluntad es hacerlo ya, cuanto antes", ratificó Kerry, para quien, con la firma de ayer, EEUU "asume su responsabilidad", al "reparar el error" cometido "hace 50 años".

Pasa a la página siguiente