DIETAS PREHISTÓRICAS
Bisonte a la manera paleolítica
Un libro propone 60 recetas de la cocina anterior a la ganadería y la agricultura. Los autores se han basado en restos fosilizados hallados en yacimientos
ANTONIO MADRIDEJOS
Para preparar una médula de bisonte con frambuesas como se hacía hace 35.000 años, en el Paleolítico superior, sería necesario salir a cazar y tener además experiencia con la lanza, puesto que un mamífero de 600 kilos no es presa fácil. También sería recomendable tener destreza en el arte de despellejar y luego disponer de alguna piedra contundente para romper el hueso y extraer el tuétano. Obtener los frutos del bosque es más sencillo, claro, pero siempre que sea otoño. Finalmente, basta con usar las manos y no tener reparos en comerlo crudo. En este caso no es necesario coger leña y hacer un fuego, ni tampoco coger piedras hirvientes y colocarlas sobre la carne, una de las maneras más habituales de cocinar en aquella época.
Así, con un toque de humor, mucha ciencia y algo de imaginación, el prehistoriador y paleontólogo Eudald Carbonell y la periodista Cinta Bellmunt, ambos de la Universidad Rovira i Virgili (URV) y del Instituto de Paleoecología Humana de Tarragona (IPHES), han reconstruido 60 posibles recetas empleadas por los hombres del Paleolítico, tanto neandertales como humanos modernos, y las han trasladado a un curioso libro titulado Recetas paleo (Cúpula).
Para los menos atrevidos, las recetas incluyen también una versión actual, es decir, con los productos comprados en el súper y empleando fogones y hornos para la cocción. El bisonte se puede sustituir por ternera.
PROXIMIDAD OBLIGATORIA "En aquella época --explican los autores-- no existía la agricultura ni la ganadería, los humanos aún no habían desarrollado la tolerancia a la lactosa e ingredientes tan habituales hoy en día como la sal no se empleaban, al menos habitualmente, aunque en líneas generales sí tenían una cierta variedad de productos". Eso sí: eran exclusivamente los que ofrecía el ambiente cercano, un antecedente de lo que ahora se conoce como "productos de proximidad", bromea Carbonell.
Sin aditivos. Sin procesamiento. Lo habitual eran frutas de temporada, frutos secos, semillas, vegetales, tubérculos y hierbas aromáticas, y solo en momentos de fortuna aparecía la carne o el pescado, así como huevos extraídos de los nidos de aves silvestres. Para determinar los ingredientes de las hipotéticas recetas, Carbonell y Bellmunt no han partido de cero. En algunos yacimientos donde trabaja el IPHES, como Atapuerca (Burgos), Abric Romaní, Cova de les Teixoneres (ambas en Barcelona) y Molí de Salt (Tarragona), han quedado muestras de polen, huesos y otros restos fosilizados que permiten determinar los productos más empleados, así como posibles herramientas de cocina. Luego hay mucho de sentido común, "pero pocas licencias". Por ejemplo, es complejo imaginar algo parecido a las sopas cuando aún no se había descubierto la cerámica. Carbonell, que ha pasado una temporada en Australia, asume que también se ha inspirado en la alimentación actual de los aborígenes.
HARTAZGO DE CARNE Los autores recuerdan que los hombres de aquellas épocas no tenían las mismas pautas de alimentación. "Es muy probable que los neandertales se hartaran de carne cuando había disponibilidad, ingiriendo tres o cuatro kilos en una misma comida, y luego pasaran días de escasez", explica Carbonell.
- Mercadona cerrará este mes una de sus tiendas con más clientela de Aragón para reformarla
- Willy Agada, opción sobre la mesa del Real Zaragoza para ser el 9 de este enero
- La intrahistoria del macabro secuestro en Garrapinillos: un asesino en casa, el 'lapsus' en TikTok y una testigo en Nochebuena
- Muere un joven de 24 años en un accidente de tráfico en Villanueva de Gállego, segundo fallecido en Aragón en menos de 24 horas
- El impacto revolucionario de Rubén Sellés y las discusiones del club sobre su fichaje que cambiaron el destino del Real Zaragoza
- La histórica acequia de Zaragoza que se recuperará y contará con riberas peatonales a partir de 2029
- La transformación física del Real Zaragoza: Sellés, el cambio por la fuerza
- La afición del Real Zaragoza, loca con Sellés: 'Nos ha devuelto la vida y la esperanza, está callando muchas bocas y va a salvarnos