Las vacaciones de Semana Santa dejaron en la carretera 41 vidas, siete más que el año pasado, en 28 accidentes de circulación, entre ellos el del pasado día 20, cuando trece alumnas de Erasmus fallecieron al volcar el autobús en el que viajaban en la AP-7 a la altura de Freginals (Tarragona). Son datos ofrecidos por la Dirección General de Tráfico (DGT) al término de la operación especial pensada para regular los 14,5 millones de viajes del mayor éxodo del año (13,8 millones el pasado año), favorecido por el buen tiempo en una gran parte del territorio.

El accidente del autobús de Freginals rompió la tendencia a la baja, ya que el pasado año se registraron cuatro víctimas mortales menos que en la Semana Santa de 2014, lo que colocó a estas vacaciones como las de menor siniestralidad mortal desde 1960 junto a las de 2013. De todos modos, en cuanto al número de accidentes, esta Semana Santa registró menos, un total de 28 frente a los 33 del año pasado.

Aunque el domingo fue el día de más circulación en el regreso de los ciudadanos que disfrutaron de unas jornadas de ocio, la festividad ayer en seis autonomías --Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana, La Rioja, Navarra y País Vasco-- complicó la circulación.

A la afluencia de coches se añadieron algunos accidentes que dificultaron a media mañana la llegada a Madrid por la A-1, ya que un siniestro a la altura de El Molar (Madrid) provocó al menos 12 kilómetros de atasco al haberse tenido que cortar el carril izquierdo en sentido a la capital. También, a esa misma hora, la A-4, a la altura de Ocaña (Toledo), tuvo que ser cortada por un accidente y se habilitaron desvíos que, sin embargo, no lograron despejar el tráfico.

Ayer, las carreteras más afectadas, según los datos de la DGT, eran las de Valencia, con cinco kilómetros de atasco a las 19.30 horas en la A-3 en Buñol, quince entre Utiel y Requena y otros tres en Ribarroja del Turia. Por su parte, la A-23 en Segorbe (Castellón) soportaba tráfico lento en diez kilómetros en sentido Sagunto (Valencia).

MÁS CONTROLES Durante estas vacaciones, Tráfico deplegó un dispositivo con más controles de alcohol y drogas, más vigilancia y radares en tramos peligrosos y carreteras secundarias, más atención si cabe a los excesos de velocidad tanto a pie de vía como desde el aire y nuevas cámaras. 10.000 agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, 800 funcionarios y personal técnico en los distintos centros de gestión del tráfico y más de 13.000 empleados de empresas de conservación de carreteras y personal de emergencias se movilizaron para esta ocasión.