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El sorprendente destino de las monedas de peseta y euro que se retiran de la circulación

El metal tiene una segunda vida

Archivo - Monedas de euro.

Archivo - Monedas de euro. / EUROPA PRESS - Archivo

En el año 2002 entró en vigor el euro en España, lo que obligó a una campaña de meses y meses de cambio de monedas y billetes entre pesetas y euros para retirarlas de la circulación.

Pero esos cambios siguen vigentes hoy en día ya que hay personas que mantienen pesetas en casa. Y también se tienen que retirar de forma habitual monedas que están en un estado muy deteriorado por el paso del tiempo, por óxido, humedad o fuertes golpes.

Además, a ellas hay que sumar las falsificaciones, que son muy parecidas a las de verdad y van circulando muchas veces sin control, y las que de por sí son defectuosas y que tampoco pueden estar en circulación.

La respuesta está en la Orden ETD/647/2023, publicada en el BOE, que permite al Banco de España retirarlas y destruirlas, es decir, desmonetizarlas, que no puedan ser útiles.

Pero como la materia prima es metal, tienen una segunda vida. Uno de los más habituales es que sirven como materia prima para la fabricación de nuevas monedas, contribuyendo así a la economía circular.

Otro uso es para coleccionistas, por lo que alguna de ellas sale a subasta pública para su venta, lo cual puede reportar grandes beneficios. El dinero va para el Tesoro Público.

Y también se pueden subastar en lotes que las empresas utilizan para otros usos como hacer barriles de cerveza con aluminio, hélices de barcos, tuberías, medallas y otros usos.

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