Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Así es la V27, la nueva baliza de la DGT que pronto llegará a España

La tecnología V27 operará de forma silenciosa e intangible, actuando como un "escudo invisible" que promete cambiar la forma en que percibimos los peligros al volante

Baliza V16 de emergencia para vehículos

Baliza V16 de emergencia para vehículos / EDUARDO PARRA / EP

Alexandra Costa

El panorama de la seguridad vial en España afronta una transformación tecnológica sin precedentes que culminará en una fecha clave: el 1 de enero de 2026. Los conductores llevan meses escuchando hablar del adiós definitivo a los triángulos de emergencia y su sustitución por la famosa luz naranja intermitente.

Sin embargo, existe otro protagonista en esta ecuación que pasará a formar parte de nuestros viajes y del que se habla menos: la señal virtual V27. Ambas tecnologías llegarán de la mano, pero sus funciones y naturaleza son radicalmente distintas, conformando un binomio diseñado para reducir la siniestralidad a través de la conectividad.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha diseñado un plan donde los vehículos dejarán de ser elementos aislados para convertirse en nodos de información. Mientras la atención mediática se centra en el dispositivo físico que colocaremos sobre el techo, la tecnología V27 operará de forma silenciosa e intangible, actuando como un "escudo invisible" que promete cambiar la forma en que percibimos los peligros al volante.

El "triángulo virtual": una alerta en el salpicadero

Diferenciar ambos conceptos resulta esencial para entender el futuro inmediato de la conducción. La baliza V16 es un objeto tangible, una luz de emergencia física con geolocalización que el conductor debe activar en caso de avería o accidente. Por el contrario, la baliza V27 carece de cuerpo físico. Estamos ante una señal virtual inteligente que se proyectará directamente en el sistema de infoentretenimiento o la instrumentación digital de los vehículos conectados.

El Real Decreto 159/2021, vigente desde hace un par de años, regula esta tecnología, a la que la propia DGT denomina «triángulo virtual». Su funcionamiento se basa en la recepción de datos. Cuando un conductor active su luz V16 en la carretera, esta enviará automáticamente las coordenadas del incidente a la nube de la DGT (la plataforma DGT 3.0). Inmediatamente, el sistema procesará la información y enviará un aviso —la señal V27— a todos los vehículos que se aproximen a la zona del incidente, mostrándoles una alerta visual en sus propias pantallas antes incluso de que tengan contacto visual con el peligro.

Solución a los problemas de visibilidad

La implementación de este sistema busca subsanar una de las principales críticas recibidas por las luces de emergencia. Expertos en seguridad vial han señalado que, bajo condiciones de luz solar intensa o en trazados con curvas pronunciadas y cambios de rasante, el destello de la baliza física puede no ser suficiente o verse demasiado tarde. Aquí es donde la complementariedad de ambos sistemas cobra todo su sentido.

Gracias a la V27, el conductor recibirá el aviso con antelación suficiente, independientemente de la visibilidad exterior. El sistema alertará de la presencia de un vehículo averiado, un accidente o un obstáculo en la calzada dentro de un radio determinado. Esta anticipación es la clave para evitar atropellos y colisiones secundarias, permitiendo a quien va al volante reducir la velocidad y extremar la precaución mucho antes de llegar al punto crítico. Estamos ante el nacimiento real de la comunicación V2V (de vehículo a vehículo), intermediada por el Punto de Acceso Nacional de Información de Tráfico y Movilidad.

Obligatoriedad frente a voluntariedad

Existe una diferencia legal sustancial entre ambos dispositivos que los conductores deben tener clara de cara a 2026. La baliza V16 será totalmente obligatoria para todo el parque móvil, desterrando para siempre los triángulos de preseñalización. En cambio, la incorporación de la funcionalidad V27 será voluntaria. Su disponibilidad dependerá exclusivamente del equipamiento tecnológico del automóvil y de si este cuenta con conexión activa a los servicios telemáticos de la DGT.

Los vehículos de nueva fabricación ya integran masivamente estas capacidades de conexión a la nube, por lo que la penetración de la señal V27 será progresiva y natural conforme se renueve el parque automovilístico. Esta tecnología, lejos de generar la polémica que en su día suscitó el coste o la conectividad de la luz V16, se presenta como un valor añadido de seguridad pasiva. La carretera del futuro será una red de datos compartidos, y la V27 representa el primer paso firme hacia una conducción donde los coches "hablan" entre sí para proteger a sus ocupantes.

Tracking Pixel Contents