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Ni frío ni a mordiscos: el truco perfecto para comer un buen panettone esta Navidad

El reconocido panadero, Jordi Morera, ha compartido sus consejos sobre cómo disfrutar correctamente de este postre de origen italiano

Un esponjoso panettone.

Un esponjoso panettone. / SHUTTERSTOCK

La Navidad no sería lo mismo sin esos dulces que inundan nuestras mesas después de la comida. Turrones, polvorones o bombones son los más demandados en estas fechas, pero no nos debemos olvidar del panettone. Este clásico dulce italiano se ha convertido en el verdadero protagonista de la repostería navideña un año más. Sin embargo, a pesar de su popularidad, existen errores muy comunes que pueden arruinar su degustación.

El reconocido panadero, Jordi Morera, ha compartido sus consejos sobre cómo disfrutar correctamente un panettone. Según explica, desde el momento de sacarlo de la caja hasta la degustación, cada paso influye en la experiencia de degustar uno de los dulces protagonistas de la Navidad.

Cómo probar correctamente un panettone

Muchas personas suelen arrancar un pellizco del panettone o comerlo de manera apresurada, sin prestar atención a su textura, aroma y sabor. Este hábito hace que se pierda gran parte de la experiencia que ofrece este dulce tradicional. Para disfrutar de un panettones de la mejor manera, el experto recomienda seguir cinco pasos sencillos que garantizar disfrutar al máximo cada propidad del dulce.

El primer paso es sacar el panettone de la caja. No es conveniente dejar el dulce dentro del cartón, ya que esto bloquea la liberación de sus aromas y puede afectar en su textura al cortarlo. Según explica, la manipulación correcta desde el inicio es clave para disfrutarlo plenamente.

El segundo paso consiste en atemperar el panettone. Morera explica que, al igual que no se bebería una cerveza caliente ni se comería un queso artesano recién salido de la nevera, el panettone tampoco se disfruta frío. La temperatura interna ideal es de unos 26 grados, momento en el que la mantequilla comienza a fundirse. Para ello, se puede conservar en un lugar caliente o cerca de la estufa. Si se tiene prisa, un minuto a mínima potencia en el microondas es suficiente para atemperarlo ligeramente.

El tercer paso es partir por la mitad el panettone. El panadero asemeja el corte a todo una liturgia: los comensales deben estar presentes y observar la estructura del dulce. Morera cuenta que un buen panettone debe tener alveolos (hoyos en la miga), ya que son indicios de una fermentación bien realizada.

El cuarto paso consiste en cortar cada mitad en trozos, con el papel del envoltorio puesto. Se recomienda girar el panettones sobre una tabla de madera y cotar las lascas del groso deseado, preferiblemente más pequeñas para que los invitados puedan repetir. El papel se retira solo después de cortar.

Para finalizar, el último consejo es percibir sus aromas antes de degustarlo. Antes del primer bocado, el experto hace hincapié en la importancia de acercarlo y disfrutar de su aroma. La mezcla de notas de fermentación, mantequilla, cacao y frutos, anticipan la experiencia degustativa que se avecina.

Finalmente, llega el momento de disfrutarlo. Lo ideal es tomar la parte superior y descender gradualmente hacia la base, desprendiendo una porción del resto del trozo. De esta manera. El panettone se saboreará como se debe, respetando la tradición y la calidad de este dulce navideño que se convierte cada año en la estrella de cualquier festividad.

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