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El psicólogo Álex Letosa, sobre mezclar los grupos de clase cada pocos años: "La evidencia científica no demuestra si es bueno"

Esta práctica cada vez más habitual en los centros educativos genera dudas entre las familias

Álex Letosa, psicólogo: "La evidencia científica no demuestra claramente que sea bueno mezclar los grupos de clase cada pocos años".

Álex Letosa, psicólogo: "La evidencia científica no demuestra claramente que sea bueno mezclar los grupos de clase cada pocos años". / EL PERIÓDICO

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Desde hace unos años, se ha convertido en algo habitual que en los centros educativos se mezclen los grupos de clase al finalizar cada ciclo o etapa educativa. Los defensores de esta medida sostienen que puede ser beneficiosa para el alumnado, ya que evita que se creen etiquetas, situaciones de aislamiento o dinámicas negativas dentro del grupo, al mismo tiempo que obliga a los estudiantes a ampliar su círculo de amistades.

Sin embargo, esta práctica, cada vez más extendida, también genera dudas en algunas familias, que se preguntan hasta qué punto es positivo mezclar los grupos de clase de sus hijos cada pocos años o si, por el contrario, es preferible mantenerlos, especialmente conforme van creciendo y establecen vínculos y amistades más profundas.

Qué dice la evidencia científica

A este debate ha dado respuesta el psicólogo experto en educación Álex Letosa. En un vídeo compartido en sus redes sociales, el especialista ha contestado a la consulta de un grupo de familias sobre esta cuestión.

“En nuestro centro mezclamos al pasar de Infantil a Primaria, de 4º a 5º y de 6º de Primaria a 1º de la ESO, pero nos preguntamos qué dice realmente la evidencia científica. ¿Es bueno hacerlo?, ¿no hacerlo?, ¿depende de la edad y las circunstancias?”, plantean las familias.

La respuesta del experto no deja lugar a dudas. Según Álex Letosa, “la evidencia científica no demuestra claramente que sea bueno mezclar las clases cada pocos años”.

“La evidencia científica no es tan simple como decir si es bueno o malo mezclar el A con el B y el B con el A, porque mantener el mismo grupo puede dar seguridad emocional, estabilidad y amistades fuertes, pero también puede mantener etiquetas, conflictos y dinámicas negativas durante años”, expone el psicólogo.

Cuándo puede ayudar mezclar los grupos

Por otro lado, Letosa señala que mezclar grupos de manera sistemática puede ayudar mucho a algunos alumnos, especialmente a quienes han vivido aislamiento, acoso o dificultades sociales. En estos casos, el cambio de grupo puede convertirse en una oportunidad para empezar de cero.

Sin embargo, el psicólogo pide cautela "separar amistades para que los niños hagan nuevos amigos", uno de los argumentos más habituales entre quienes defienden esta medida. “La evidencia no demuestra claramente que esto sea positivo”, asevera el especialista, quien recuerda que "las amistades son un factor de protección emocional, sobre todo en momentos de cambio".

La clave no es mezclar o no mezclar, sino cómo hacerlo

“La clave, entonces, no es mezclar sí o mezclar no. Lo importante es decidir cuándo, para quién y cómo se acompaña ese proceso”, continúa el experto.

Según Letosa, lo que ha demostrado tener más impacto no es tanto la organización de los grupos en sí, sino otros factores como el clima del aula, las relaciones entre los alumnos y el acompañamiento emocional.

Para el psicólogo, se trata de un tema complejo que no tiene una respuesta clara, aunque existe abundante literatura científica al respecto. "Hay que valorar cada caso de manera específica para determinar si mezclar los grupos es o no la mejor opción", concluye.

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