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Dudas del español

¿"Muy muy" o "muy, muy"? La RAE resuelve una duda muy habitual

Los lingüistas aclaran si esta coma debe incluirse cuando queremos enfatizar un término y puede que te lleves una sorpresa

Real Academia Española (RAE).

Real Academia Española (RAE).

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Todos lo hemos hecho alguna vez. Cuando queremos subrayar y enfatizar algo, hay una repetición que se nos escapa prácticamente sin pensarlo:"Estoy muy, muy cansado" ; "Es muy, muy bonito". Sin embargo, probablemente ni te hayas planteado si esa coma es correcta a la hora de escribir ese doble 'muy'. Pues resulta que no: en este caso, sobra.

La Real Academia Española (RAE) ha aclarado, definitivamente, una duda que aparece con mucha frecuencia: cuando repetimos este adverbio tan habitual para darle más intensidad a lo que queremos decir, no hay que separar ambas palabras con una coma. Es decir, lo correcto es escribir "muy muy", no "muy, muy".

Puede resultar extraño, porque al hablar solemos hacer una pequeña pausa entre una palabra y otra, que logra dar incluso más énfasis a esa intensidad que queremos transmitir. Pero una cosa es cómo hablamos, y otra cómo escribimos. En castellano, las comas no están para marcar todas las pausas que hacemos al hablar, sino para organizar las frases y facilitar su comprensión.

Repetir también tiene sus reglas

La repetición de palabras es un recurso muy habitual en nuestro idioma. Lo usamos sin darnos cuenta para reforzar una idea, expresar emoción o dejar claro que algo es "de verdad" y que hablamos "en serio".

No es lo mismo decir que un restaurante está bueno que afirmar que está 'bueno bueno'. Tampoco suena igual un café cualquiera que un 'café café', esa expresión tan nuestra para referirse al de sabor intenso y auténtico. Y quién no ha dicho alguna vez este verano que hace 'mucho mucho calor' o que está 'cansado cansado' después de una semana complicada en el trabajo

Los lingüistas llaman a este fenómeno reduplicación, un mecanismo que consiste en repetir una palabra para intensificar su significado. Es un recurso presente en muchas lenguas y que el español utiliza con total naturalidad, tanto en conversaciones cotidianas como en textos literarios.

Entonces... ¿por qué casi todos ponemos la coma?

La culpa del uso equivocado de esta coma la tiene el oído. Cuando pronunciamos estas expresiones solemos hacer una breve pausa, y nuestro cerebro tiende a pensar que esa pausa debe reflejarse por escrito. Sin embargo, la puntuación no funciona como una transcripción exacta del habla. De hecho, si escribiéramos todas las pausas que hacemos al hablar, los textos estarían llenos de comas innecesarias.

Es una confusión bastante habitual y no es la única. También ocurre con expresiones como o sea, es decir o algunos vocativos, donde muchas veces las comas aparecen —o desaparecen— por simple intuición.

Una coma menos de la que preocuparse

Las normas sobre puntuación suelen generar más dudas que las de ortografía. Muchas veces escribimos tal y como hablamos, pero el castellano tiene sus propias reglas, y esta es una de esas pequeñas curiosidades que sorprenden porque contradicen lo que hacemos casi por inercia.

La próxima vez que quieras dejar claro que algo es 'muy muy chulo', ya sabes: puedes olvidarte de la coma. Tu teclado lo agradecerá... y la RAE también.

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