La investigación sobre la muerte violenta de Laia, de 2 años, supuestamente a manos de sus padres en la vivienda familiar del zaragozano barrio del Picarral, avanza no sin desconcierto para los responsables de la misma. La autopsia reveló la presencia de diferentes sustancias estupefacientes en el cuerpo de la menor, si bien los análisis realizados a los sospechosos han dado negativo.

Según pudo saber EL PERIÓDICO, a los dos arrestados, Vanesa M. P. y Cristian L. V. fueron sometidos a unos test para saber si eran consumidores de drogas cuando ocurrieron los hechos el pasado mes de enero, a partir del análisis del cabello. A la madre de la menor le extrajeron un mechón de pelo de 45 centímetros y al padre de 7, concluyendo en ambos casos que «no se detecta un consumo repetitivo y continuado en las sustancias analizadas en los siete meses anteriores a la fecha de obtención de la muestra asumiendo que esta se ha cortado lo más cerca posible del cuero cabelludo».

El estudio realizado por el Servicio de Laboratorio Forense del Instituto de Medicina Legal de Aragón señala que se ha analizado hasta 18 sustancias diferentes (anfetamina, cocaína, metadona o cannabis, entre otros), dando un resultado en negativo a todas ellas.

Unas conclusiones totalmente opuestos a cuando se estudió el cadáver de la menor. En aquel entonces, tal y como publicó este diario, hallaron la presencia de un medicamento antidepresivo y otro hipnótico, así como de cocaína y cannabis. De estas dos sustancias ilegales determinan un consumo crónico de al menos los seis meses anteriores al fallecimiento.

Ahora se abre una nueva línea en las pesquisas para saber por qué la niña dio positivo y los padres no antes de concluir que drogaban a la menor de forma directa. La pequeña sufrió una muerte «lenta y agónica», según la autopsia en la que destacaba también que el cuerpo de la menor presenta un centenar de contusiones, tanto recientes como antiguas. La causa inmediata de la muerte fue un shock por una peritonitis que se produjo por uno de esos golpes.

A Vanesa M. P. le retiraron la custodia de sus hijas cuando vivía en Gerona hasta que un juzgado acordó devolverles a los cuatro menores. Fue en ese momento cuando esta pareja de 29 y 33 años decidió trasladarse a vivir a la capital aragonesa. Ciudad en la que tenían arraigo social, puesto que la familia de él reside aquí. Ambos están ingresados en la prisión de Zuera desde la detención realizada por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional. 

La madre solicita ingresar en una cárcel de Mallorca

Vanesa M. P. ha solicitado su traslado al centro penitenciario de Mallorca porque allí tiene familia. Una petición que está a la espera de aprobación de la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias y de que la Fiscalía emita un informe para dar el visto bueno. Mientras se encuentra en la cárcel de Zuera con su pareja sentimental. Tiene antecedentes por violencia doméstica.