La Policía Nacional ha denunciado a siete médicos residentes –el lunes acabaron la especialidad– del hospital Miguel Servet de Zaragoza por realizar supuestamente una fiesta ilegal en la planta cuarta de centro, que, al conocer los hechos por la presencia policial, abrirá una investigación al respecto con el correspondiente expediente a los implicados.

Dentro del hospital no hubo quejas, señalan fuentes hospitalarias, pero desde el exterior se veían las luces de colores como de discoteca que salían de una habitación de la planta cuarta (en las redes sociales circula un vídeo donde se pueden ver las los brillos). Alertados por los neones, a las 2.45 horas de la pasada madrugada, una patrulla de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía de Aragón se acercó al hospital y habló con la seguridad privada que, pese a decirles que era imposible, les permitió el acceso.

En la planta cuarta, se encontraron con una enfermera a la que preguntaron donde era la fiesta, contestándoles que en ningún sitio, señalando además que la habitación por la que solicitaban información está cerrada. Al entrar descubrieron botellas de alcohol, muchas de ellas ya vacías y, tras escuchar un ruido en la de al lado, hallaron, según el atestado policial, «agazapados» a siete residentes de edades entre los 26 y 29 años. La noche terminó con una propuesta de sanción por no respetar el aforo (el límite de reunión actualmente en Aragón está en seis personas no convivientes) y no llevar mascarillas; y para la enfermera que negó la fiesta, por desobediencia.

Desde el hospital, señalan que los residentes estaban fuera de servicio, por lo que no estaban de guardia. Desde los sindicatos han calificado los hechos de «irresponsabilidad», ya que «ponen en peligro la reputación de los sanitarios». Delia Lizana, secretaria general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO Aragón, ha señalado a este periódico que se habían enterado del suceso «por los medios» y en ese momento desde la secretaría de la junta de personal, que ostenta el sindicato, se han pedido" explicaciones a la gerencia porque no se puede poner en peligro la reputación de todos los que trabajadores», ha dicho Lizana, quien ha asegurado que «existe malestar entre los sanitarios del centro». De momento, desde el hospital Miguel Servet «no nos han contestado». Por su parte, Elena Lahoz, representante de UGT, ha mostrado su «rechazo» contra estas conductas «vergonzosas» puesto que es «una falta de respeto hacia los pacientes y hacia el resto de profesionales» porque los que en esa fiesta eran residentes «hoy pueden ser especialistas». Además, ha dicho que deben «un respeto a la ciudadanía, que un día caerá en sus manos».

En el caso de CSIF, Evangelino Navarro se ha mostrado más cauto al señalar que «si era verdad» le parecía una «irresponsabilidad» porque una fiesta con motivo del «fin de su formación» debería «hacerse fuera del ámbito hospitalario y, sobre todo, respetando las normas» impuestas por el coronavirus.

Denuncian a siete residentes por realizar supuestamente una fiesta en el Miguel Servet SERVICIO ESPECIAL