Hasta en dos ocasiones la Policía Nacional detuvo a Rubén I. V. que se hacía pasar por enfermero, incluso llegando a falsificar su documentación académica, para robar en hospitales y residencias de Zaragoza. Ahora está en prisión, donde acaba de recibir la primera petición de condena por parte de una residencia en la que trabajó, si bien no será la única por su amplia actividad delictiva que le llevó a robar en el hospital Clínico Lozano Blesa y hasta en una ambulancia con la que se hacía pasar por sanitario para hurtar en viviendas de particulares haciéndose pasar por visitador médico. En concreto afronta una pena de casi cinco años como supuesto autor de un delito de intrusismo laboral, falsedad documental y hurto.

El primer juicio será por su actuación en una residencia de ancianos situada en el paseo del Gran Canal Juan Antonio Samaranch de Zaragoza. El procesado se incorporó un 8 de marzo del 2021 y el 16 de marzo desapreció. En ese tiempo, según las acusación realizada por la empresa que gestiona el centro, Vitalia Home, robó una tablet valorada en 488 euros, teniendo en ese momento la sospecha de que podía haber accedido a datos personales de residentes.

Realizaron una revisión de todas las conexiones realizadas con sus credenciales, detectándose dos registros desde un dispositivo externo y fuera del horario de trabajo, en los que se descargaron dos Iban bancarios de dos usuarios del geriátrico. Dicho dispositivo fue recuperado por la actuación policial, pero el mismo quedó inutilizado al haber procedido el sospechoso a modificar las claves de acceso.

Rubén I. V. tiene antecedentes policiales por delitos similares, también de estafa y hasta de violencia de género. Su actividad delincuencial, aunque no en el sector sanitario, también se extendió a Palma de Mallorca e Ibiza.