María –nombre figurado a petición de la propia víctima– estaba tranquilamente tomando el sol en la piscina del Palacio de los Deportes de Zaragoza, conocido popularmente como El Huevo, cuando un septuagenario se le acercó para pedirle que le pusiera crema en la espalda porque él no podía, alegando que estaba mayor y solo. Esta treinteañera rechazó la propuesta, alegando que prefería no mantener contacto con nadie por el covid. No se imaginaba lo que iba a pasar después, ya que este hombre de 76 años se acercó a un grupo de jóvenes con la misma súplica, accediendo una de ellas. Ya había terminado de darle el protector solar cuando este se giró y le pidió que lo hiciera también por delante. Sorprendida y molesta por la situación se acercó, le recriminó su actitud y acabó alertando de lo sucedido a los socorristas. Un caso que no ha sido aislado y que ha llevado al ayuntamiento a cerrarle las puertas de estas instalaciones municipales.

Unos hechos que llevaron a la Policía Local a levantar un acta contra este hombre por acosar a bañistas. En ella, según pudo saber este diario, los agentes reflejaron que este septuagenario estaba provocando molestias entre las bañistas, principalmente jóvenes, solas o acompañadas de niños. En ningún caso había otro hombre cerca.

Reseñan como modus operandi que este hombre se queda observando a las mujeres a las que se les acerca para pedir que le pongan crema, pero que ha habido casos en los que incluso les ha solicitado el número de su teléfono móvil. Fue el pasado 8 de julio después de que la dirección de este centro municipal avisara a la sala del 092 porque no era la primera vez que una usuaria alertaba de que se estaba sintiendo acosada por este hombre. Incluso, en una ocasión había sido observado orinando en un árbol cercano a una de las piscinas.

Por todo ello, el Ayuntamiento de Zaragoza decidió abrir un expediente informativo contra este hombre por una falta calificada de grave en el reglamento. También le vetaron la entrada a lo que este hombre les contestó que dejaría de acceder si le devolvían el dinero del bono.

Pese a que varias mujeres se sintieron acosadas por este hombre de 76 años y lo pusieron en conocimiento del personal de la piscina, ninguna de ellas interpuso una queja o reclamación formal lo que hubiera atajado el problema de forma inmediata. En este sentido, desde el Ayuntamiento de Zaragoza hicieron un llamamiento a todas las personas que puedan sufrir en un futura una situación de estas características a denunciarlo de forma inmediata y no dar espacio ni tiempo para que se produzcan este tipo de acosos.

A María no se le olvida las palabras que el septuagenario le espetó cuando le dijo si le importaba echarle crema y ella le dijo que «sí que le importaba, que no lo iba a hacer». Este le dijo: «Eso lo tienes que decidir tú». Espera que no le vuelva a pasar a ninguna mujer. De hecho, en las redes sociales otra usuaria de la piscina y que también sufrió un episodio similar emitió una alerta para evitar abusos.