Pillados in fraganti. Esto es lo que les pasó a tres personas que accedieron a una vivienda de Zaragoza para robar sin saber que su propietario, fuera de su residencia, tenía una cámara de seguridad grabando. Casualidades de la vida, al dueño le dio por comprobar a través de su teléfono móvil si reinaba la calma en su casa en el momento en el que los asaltantes se estaban preparando en el rellano para asaltar su vivienda. Rápidamente avisó a la Policía que acabó deteniéndolos fuera del piso.

El suceso acabó con tres personas detenidas, dos hombres y una mujer, de edades comprendidas entre los 28 y 33 años, todos ellos de origen sudamericano, como presuntos autores de varios delitos de robo con fuerza en domicilio y pertenencia a grupo criminal y que se convierte en la séptima banda de robos de pisos desarticulada en Zaragoza. A los tres, ya en prisión provisional, se les imputan en total cuatro asaltos a distintas viviendas de la capital aragonesa, además de tener procedimientos abiertos en otros juzgados.

Los hechos se produjeron el pasado miércoles sobre las 21.00 horas en la calle Castelvi, en el centro de la capital, cuando el morador de la vivienda se conectó a través de su teléfono a las cámara de videovigilancia de su casa y comprobó que varias personas se estaban preparando para asaltar su casa. Rápidamente alertó a la Policía Nacional que se trasladó hasta el lugar de los hechos. Al acceder al piso comprobaron que la puerta se encontraba abierta y presentaba el bombín fracturado y que el interior estaba revuelto, aunque no había rastro de los autores del robo.

Huida a la carrera

Sin embargo, gracias al dispositivo de vigilancia, uno de los agentes de la Jefatura Superior de Policía de Aragón observó que una persona estaba intentando saltar hasta un patio de luces desde un primer piso, y dio el aviso al resto de patrullas que, de inmediato, cubrieron el perímetro de la finca. Dos de los detenidos salieron a la calle a través de un local contiguo al portal donde habían sucedido los hechos, emprendiendo la huida a la carrera perseguidos por varios agentes que acabaron deteniendo a los miembros de esta banda.

Durante la detención, los presuntos autores mostraron una gran resistencia y dos de los policías tuvieron que ser asistidos en un centro hospitalario por diferentes lesiones. La tercera de las integrantes de este grupo criminal, una mujer de 33 años, se fracturó una pierna cuando intentaba escapar saltando desde un primer piso al patio de luces, por lo que una vez detenida tuvo que ser trasladada hasta un centro sanitario para ser asistida. La Brigada Regional de Policía Judicial se ha hecho cargo de la investigación.

Todos ellos tienen delitos previos contra el patrimonio en ciudades como Pamplona, Santander, Oviedo, Madrid y Toledo por los que tendrán que prestar declaración. Fueron conducidos hasta el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia, donde prestaron declaración. Este es el séptimo grupo criminal dedicado al robo en el interior de viviendas desarticulado este verano. La Brigada Regional de Policía Judicial ha intensificado sus dispositivos durante julio y agosto y ha detenido a a varios miembros de grupos itinerantes en la capital aragonesa.