Poco a poco, la dolorosa diligencia de exhumación del cadáver de Déborah Fernández-Cervera casi 19 años después del crimen se está confirmando como una de las pruebas claves para la posible resolución del caso. Y es que los restos biológicos hallados bajo sus uñas serán cotejados con los de decenas de personas. Así lo acordó la jueza del Juzgado de Instrucción nº 2 de Tui tras autorizar la toma de muestras de ADN a una treintena de personas a las que hasta el momento no se les había pedido.

Cotejo

Por ello, se acordó oficiar al Grupo II de Homicidios de la Policía Nacional para que –previa obtención del consentimiento informado y documentado– se proceda a la toma de muestras, conforme al protocolo policial aplicable en estos casos, para su posterior análisis y cotejo con las muestras del pelo y de la cuerda hallados junto al cadáver en la cuneta de O Rosal donde fue depositado después de 10 días oculto, así como del ADN encontrado tras la exhumación del cuerpo de la joven viguesa.

Estas muestras se unirán a las ya presentes en la causa, entre las que figuran las de su expareja –y principal sospechoso a nivel policial– padres, compañeros y amigos de él.

Identificación del ADN

Este cribado masivo no es la única prueba que el juzgado admite. Y es que tras la presentación del informe pericial criminológico de los Criminólogos Carmen Balfagón y Ramón Chippirrás, quienes colaboran con uno de los letrados de la familia, se pidió autorización al Instituto de Ciencias Forenses de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), el estudio del fenotipado forense con las muestras de ADN de pelo y cuerda y del obtenido bajo las uñas de Déborah.

Esta técnica permitiría conocer sexo, color de ojos y piel, origen geográfico, edad, cabello rizado o liso sobre el dueño del ADN encontrado, lo que sirve descartar a posibles implicados en el crimen.

Investigación de vehículos

A mayores, también se procederá a la investigación de varios vehículos que fueron vistos o localizados en la zona donde se le pierde la pista a la joven el pasado 30 de abril de 2002 –el entorno de Samil hacia la curva del matadero en Alcabre– y sobre los que no se llevó a cabo ninguna investigación policial. Varios testigos aseguraron entonces ver a la joven subirse en un coche.

También será investigado el vehículo localizado en las inmediaciones del lugar donde apareció el cadáver de Déborah, a 40 kilómetros de su domicilio.

¿Quién mató a Déborah Fernández? Vídeo | José Luis Roca