La niña del pueblo lucense de Baleira de la que abusaban sexualmente el cuñado de su hermana y, después, también el marido de esta, a sus 13 años llevó adelante el embarazo "en total soledad" y sin apoyo familiar alguno, según establece la sentencia de la Audiencia Provincial de Lugo. El caso ha impactado por la brutalidad de los hechos y también por las bajas penas impuestas a los tres autores de los delitos, de solo tres años de cárcel.

Aunque el fiscal pedía 11 años de prisión —la acusación particular reclamaba 12—, finalmente llegó a un acuerdo de conformidad con los acusados que rebajó la pena a esos tres años. Ellos aceptaron los hechos, pese a que en un principio se habían declarado inocentes y pedían la libre absolución. Cuando se producen este tipo de pactos, los jueces no pueden ampliar las penas y se limitan a certificar que lo suscrito se ha realizado conforme a derecho.

El argumento para la rebaja es que durante el procedimiento se produjeron "dilaciones indebidas" que no se pueden achacar a los ahora condenados. La causa arrancó con un atestado de la Guarda Civil de septiembre de 2016. El ministerio fiscal también en cuenta que las circunstancias modificativas de responsabilidad criminal de reparación del daño. Esto es, que uno de los condenados ha indemnizado a la chica con 20.930,23 euros, otro con 14.534,88 y un tercero con idéntica cantidad, 14.534,88. Ella "se da por resarcida" y no ha reclamado ninguna cantidad más.

La sentencia también les impone la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 500 metros y de comunicarse con ella por cualquier medio, además de cinco años de libertad vigilada una vez que salgan de la prisión.

Concentración en Baleira por la menor violada. EP

Hechos probados

El fallo, fechado el 18 de enero, confirma el relato de los hechos difundido en los últimos días, cuando el caso saltó a la luz pública. Los abusos sexuales comenzaron cuando la niña tenía siete u ocho años; fue su propia hermana la que la convenció para que accediese a mantener relaciones con el hermano de su marido. Este comenzó primero con tocamientos, para después pasar a penetrarla. Los abusos se daban en la casa familiar y su propia hermana se preocupaba de propiciar los encuentros y de que ni otros familiares ni allegados se enterasen de nada.

Cuando la hermana se quedó embaraza de su marido, persuadió a la pequeña, por entonces de 11 años, para que también pasase a satisfacer el deseo sexual de este hombre. Según la sentencia, durante esta etapa y hasta que dio a luz los dos hermanos abusaban de ella.

La víctima se quedó embaraza del cuñado de su hermana y parió en abril de 2016. De acuerdo con el fallo, "llevó adelante el embarazo en total soledad, dando a luz sin apoyo familiar", tras lo que entregó al bebé en adopción. Fue en ese momento cuando dejó de residir en el entorno familiar y se mudó a otro punto de la provincia de Lugo.