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SUCESOS EN ARAGÓN

Una pelea de bar, detrás del crimen de la bolsa de piedras de Zaragoza

El sospechoso mantiene que la víctima se reía de él desde la etapa escolar | El agresor continúa en libertad, pese al fallecimiento días después del agredido

En esta papelera tiró la bolsa llena de piedras el sospechoso antes de huir.

En esta papelera tiró la bolsa llena de piedras el sospechoso antes de huir. / ANDREEA VORNICU

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Zaragoza

El Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Aragón ya ha podido revelar qué había detrás del crimen de la bolsa de piedras, ocurrido el pasado mes de septiembre en el zaragozano barrio de San José. Al parecer, ambos se conocían desde su etapa escolar, considerando el agresor que el fallecido se burlaba de él tanto ahora como de niños. Aquella tarde se encontraron en un bar y le agredió mortalmente.

El ataque ocurrió cuando Sergio, de 48 años, caminaba solo por la calle Juana de Ibarborou. Eran las 20.30 horas. Minutos antes él y su homicida, J. J. L. L., de 50 años, de origen español y con un largo listado de antecedentes que le hicieron pasar una temporada en la cárcel, coincidieron en el interior de un establecimiento hostelero. No llegaron a las manos, pero discutieron.

Lo que no podía imaginarse Sergio es que a escasos metros de su casa, en la que vivía con sus dos padres, iba a ser atizado con una bolsa de piedras. El traumatismo craneoencefálico fue de tal envergadura que murió días después en la uci del hospital universitario Miguel Servet de Zaragoza en el que ingresó en estado grave. El arma homicida, una simple bolsa llena de piedras, no fue premeditada. El propio encausado reconoció que pensó en atizarle con un palo, si bien vio unas piedras en la calle y decidió de forma espontánea usarlas para la agresión.

Por suerte, esta fue a una hora en la que había testigos, quienes llamaron rápidamente a la sala del 091 para pedir ayuda ante lo que acababan de presenciar. El hombre estaba en el suelo y se desangraba.

Hasta allí se trasladaron varias dotaciones de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional y una UVI que estabilizaron al herido antes de trasladarlo al centro hospitalario. Su vida no corría inicialmente peligro, según fuentes sanitarias, pero su cuadro clínico empeoró hasta su fallecimiento.

Los agentes allí desplegados rápidamente recibieron información de los testigos que describieron al autor como una persona «bajita, mayor y con ropa oscura». Además indicaron la calle por la que había huido a la carrera. Antes, se había desprendido de la bolsa llena de piedras en una papelera situada en la calle Juana de Ibarborou. Un objeto que fue intervenido y que fue analizado por Policía Científica.

Tras una batida policial por los alrededores, los agentes dieron con el sospechoso, identificado como J. J. L. L., de 50 años, de origen español y con un largo listado de antecedentes que le hicieron pasar una temporada en la cárcel aunque en su ficha no constan delitos de sangre.

En lo que va de año, en Aragón se ha cometido ocho crímenes. El último tuvo lugar en Escatrón y fue por violencia machista. Fue asesinada María del Carmen, de 71 años, madre de dos hijos. La víctima había denunciado a su expareja por malos tratos, lo que motivó la imposición de una orden de alejamiento. Su agresor fue detenido poco después de cometer la agresión mortal. Antes, sobre las 05.00 horas de la madrugada y mientras la mujer dormía en la habitación, su asesino se desplazó de Zaragoza a Escatrón. Saltó la valla que perimetraba la vivienda y la mató.

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