La Policía Nacional alerta sobre el incremento del Timo del Tocomocho en Zaragoza
Los estafadores se ganan la confianza de la víctima, la mayoría de la tercera edad, con engaños emocionales y falsas historias

Un agente de la Policía Nacional junto a su coche, en imagen de archivo. / POLICÍA NACIONAL

La Policía Nacional ha detectado un incremento de casos del Timo del Tocomocho en Zaragoza, buscando víctimas con un perfil muy claro, personas de avanzada edad y/o con capacidades reducidas.
El tocomocho es una estafa organizada y muy modulada que se comete en vía pública y en domicilios, aprovechando la distracción, la confianza o la vulnerabilidad cognitiva de la víctima. Aunque existen variaciones, se trata siempre de una trama en la que intervienen varios integrantes que simulan distintos papeles (la persona “tonta” o aparentemente desvalida, el “gancho” y otros colaboradores) con el objetivo de conseguir que la víctima entregue objetos de valor y/o de forma voluntaria.
Principalmente, la Policía Nacional alerta de dos variedades a la hora de llevarse a cabo este intento de huto. En primer lugar, los llamados "tonto" y el gancho, en el que un supuesto joven con problemas aparentes (o que finge padecerlos) aborda a la víctima en la calle mostrando billetes o décimos de lotería supuestamente premiados. Aparece entonces una segunda persona (el gancho) que valida la historia, sugiere repartir el premio y persuade a la víctima para que aporte dinero o joyas como garantía. A menudo convencen a la víctima para subir a un vehículo y acompañarles al banco o al domicilio, donde extrae efectivo y entrega objetos de valor.
La segunda de las modalidades incluye a un joven que rompe billetes. . Un joven con un fajo de billetes (presuntamente falsos) simula una pérdida o un problema con ellos. Genera confusión o alarma (no sé qué hacer con esto, esto me lo han dado en un convento…) con la idea de dar pena. En ese momento aparece otra persona, bien vestida, que dice no conocer al joven, pero se mete en la conversación para ayudar (yo sé cómo solucionar esto; es mucho dinero, podemos arreglarlo…). Entre los dos hacen creer a la víctima que el dinero se puede repartir, pero que tiene que demostrar una confianza para ayudar al joven, creyendo que recibirá algo a cambio de sus joyas y dinero.
La Policía Nacional recomienda no facilitar dinero ni joyas a desconocidos, ni estando bajo presión. Mantener la calma, solicitar tiempo y hablar con familiares son otras recomendaciones para huir de la urgencia con la que suelen moverse los estafadores. La Policía también insta a evitar ir a desconocidos hasta el domicilio personal o cajeros, además de no subirse al coche de ningún extraño. Además, los agentes animan a verificar toda la documentación en casos como los ejemplificados, mantener el dinero en efectivo lejos del alcance de la vista y, ante cualquier sospecha de haber sido estafado, denunciar.