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La Policía sobre los dos asesinatos de la calle Boggiero: "Tenemos muy claro que Josemi es el responsable"

El Grupo de Homicidios sostiene que el acusado incurrió en "demasiadas contradicciones" cuando fue detenido además de apreciar varias similitudes entre los crímenes del Francés y de Mariana

José Miguel C. O., este martes, en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Zaragoza junto a su abogada defensora, la letrada Carmen Sánchez Herrero.

José Miguel C. O., este martes, en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Zaragoza junto a su abogada defensora, la letrada Carmen Sánchez Herrero. / JAIME GALINDO

Zaragoza

Desde abajo hacia arriba, desde los zetas al Grupo de Homicidios y desde la Policía a la mesa del juez instructor. Las pruebas contra Josemi por los dos asesinatos de la calle Boggiero (152) encajaron con la muerte de Mariana. De sus "demasiadas contradicciones" aquella noche del 3 de mayo de 2024 evolucionó la investigación hasta que se descubrieron varias similitudes con la muerte del Francés en el mes de marzo. Y por la forma en la que Josemi arrastró ambos cadáveres con "los mismos nudos" en la ropa de los fallecidos, por su "uso exclusivo" de ese inmueble, por la "sustancia terrosa" que las dos víctimas llevaban impregnadas en su cuerpo... no hay dudas en el Grupo de Homicidios de que Josemi acabó con la vida del Francés y de Mariana, según han defendido estos mismos investigadores en la segunda sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Zaragoza.

"Había dos muertos en 15 metros, que salían del mismo edificio y llevaban las mismas ataduras. Teníamos a ese señor focalizado en ese edificio, ensangrentado y narrando numerosas incongruencias (...) Tenemos muy claro que Josemi es el responsable de las dos muertes", ha defendido el inspector que ha dirigido la investigación, unas pesquisas que se iniciaron el 13 de marzo con el hallazgo del cadáver del Francés. "Parecía algo de salud, pero el médico forense nos comunicó que había algunas cosas a valorar y en la autopsia ya se nos dijo que era una muerte violenta", ha relatado el jefe de Homicidios. Y de esta forma se inició la investigación, con la localización de los dos testigos que auxiliaron al Francés, dos indigentes con los que se entrevistaron solo dos días antes de que fuera asesinada Mariana.

"Un estadillo craneal evidente"

"No llevaba pantalón, iba desnuda de cintura para abajo, tenía una raspadura en la cara y la nariz desviada. Había un estallido craneal evidente, no era una muerte a golpes, y desde el primer momento pensamos que era una muerte por precipitación", ha continuado este mismo inspector sobre la muerte de Mariana. Allí mismo, en la calle Boggiero, varios compañeros de la Brigada de Seguridad Ciudadana habían interceptado a Josemi sobre las 23.30 horas después de la llamada que se derivó al 091 tras realizarse al 112.

El detenido realiza una inspección ocular acompañado de los agentes, el sábado, en la calle Boggiero.

El acusado, José Miguel C. O, alias 'Josemi', durante el registro del edificio okupado en la calle Boggiero (152) en el que murieron las dos víctimas. / A. T. B.

"Nos manifestó que había una mujer tirada, que le habían dado una paliza cuatro moros, pero yo vi que tenía unas manchas de sangre en la ropa y le dije que se quedase ahí. Nos cambió la versión muchas veces. También manifestó que tres moros le habían subido en una C-15, que le habían dado una paliza en la plaza Santa Domingo y que la habían abandonado ahí. Había muchas manifestaciones espontáneas. Se escupió en las manos y se limpió, ahí nos dijo que venía de Montañana de matar a unas gallinas", han contado varios zetas. A ellos, de hecho, les manifestó Josemi esa célebre frase de "que tenía muy mala suerte, que hace unos días ya se le había muerto en los brazos un moro (el Francés) al que le compraba hachís".

Dos patrones de arrastre

Y entonces se le intervino un manojo de llaves con las que se pudo abrir el candado de este edificio okupado, aunque también alegara que eran "de un trastero en el que guardaba bicis en Montañana". A la mañana siguiente se practicó el registro del inmueble, donde se observó "un depósito bastante grande de sangre" en el centro del patio de luces y una malla de obra rasgada en el segundo piso. "Había dos patrones de arrastre, desde ese depósto de sangre hacia una estancia y luego hacia la puerta", ha descrito uno de los agentes que participó en la inspección del que era el domicilio de Josemi. "Esa vivienda solo estaba ocupada por una persona y no había indicios de que allí pernoctara nadie más. Es más, era su castillo porque tenía las llaves de un edificio de cuatro plantas.", han zanjado.

Momento en que es trasladado el cadáver

Levantamiento del cadáver de Mariana en la calle Boggiero de Zaragoza, la madrugada del 4 de mayo de 2024. / A. T. B.

Sobre dos cuestiones les ha insistido la abogada defensora, la letrada Carmen Sánchez Herrero, al aludir primero al hallazgo de ADN de otro varón en el dormitorio de Josemi. "La investigación la tenemos muy clara con independencia de lo que diga esa prueba", le ha contestado el jefe de Homicidios, quien ha asumido su "parte de culpa" por no incluir en el atestado los posicionamientos de los terminales de Josemi aunque es una información a la que tuvo acceso el juez instructor.

A lo largo de la segunda sesión del juicio también han comparecido dos "conocidos" del acusado y dos mujeres que se encontraban en un bar cercano, adonde se acercó Josemi para informarles de que "había una chica muerta en la calle". La vista se reanuda este miércoles a las 09.30 horas con la práctica de la prueba pericial y habrá que esperar hasta el jueves para escuchar la declaración del acusado. Ha sido abroncado por el magistrado José Ignacio Martínez tras bromear en la sala con una de las declaraciones. "Me hace gracia", ha ironizado.

Peticiones de condena

La Fiscalía pide 20 años de cárcel por cada uno de los dos asesinatos. Pero, en el caso de la muerte del Francés, el abogado que representa a su viuda, el letrado Ernesto Estévez, eleva la pena de prisión hasta los 25 años. En el caso de la abogada defensora, la letrada Carmen Sánchez Herrero, solicita la absolución de su cliente. La causa la ha dirigido el Juzgado de Instrucción número 7 de Zaragoza.

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