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La Guardia Civil acusa de "soborno" a un funcionario y un preso en la cárcel de Zuera: "No fue algo puntual"

Los investigadores sostienen que los dos acusados estaban compinchados para colar comida, móviles y ropa en el centro penitenciario

De delante hacia atrás, el funcionario de prisiones, David A. S., y el preso, Félix G. L., en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Zaragoza.

De delante hacia atrás, el funcionario de prisiones, David A. S., y el preso, Félix G. L., en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Zaragoza. / JAIME GALINDO

Zaragoza

El instructor y el secretario del atestado de la Guardia Civil lo tienen muy claro: David A. S., funcionario de prisiones, y Félix G. L., preso en la cárcel de Zuera, urdieron una trama de soborno y contrabando para colar comida, móviles y ropa en el centro penitenciario entre 2019 y principios de 2021. Varias exparejas sentimentales del recluso enviaban paquetes "a demanda" al domicilio del funcionario, que luego se encargaba de introducir él mismo en la cárcel. Y los distribuía por mediación de otros internos a quienes ordenaba su reparto según ha asegurado este lunes uno de ellos en calidad de testigo protegido. A cambio, David A. S. recibía una gratificación económica "en efectivo". Es la acusación que han defendido ambos guardias civiles en la primera sesión del juicio que se celebra a lo largo de esta semana en la Audiencia Provincial de Zaragoza.

"La primera noticia que tuvimos fue a raíz de una operación contra el tráfico de drogas. Ahí ya se indicaba que había un funcionario de nombre David que facilitaba la entrega de droga en la cárcel de Zuera (...) El 'modus operandi' siempre era a través de las empresas de envío de dinero y de paquetería. Félix contactaba con sus exnovias, les pedía exactamente lo que quería comprar y se lo hacían llegar a David para que lo introdujera en prisión. Familiares de los internos les hacían los pagos a las novias de Félix", han detallado los investigadores sobre la presunta trama de cohecho, "soborno en términos vulgares" según ha manifestado el fiscal Javier Checa en su presentación ante el jurado (cinco mujeres y cuatro hombres), que apenas ha tardado en constituirse unos 30 minutos desde que haya comenzado la recusación a las 10.00 horas.

"No fue puntual"

"Las informaciones venían de internos y las tomamos como elementos indiciarios, por lo que realizamos acciones para comprobarlo. Todo lo que han manifestado los testigos está perfectamente documentado con los envíos, nos aportaron hasta los albaranes de entrega. No fue puntual, existían envíos periódicos. Hubo testigos que acreditaron que había hecho pagos a esas personas (las exparejas de Félix) y el propio investigado (Félix) lo dijo en un acta que firmó de su puño y letra, que había enviado dinero en un paquete", han abundado los agentes ante el tribunal del jurado, presidido por la magistrada María Soledad Alejandre. Sobre el cobro de este soborno han añadido que David A. S. lo recibía "en efectivo". "Sabía que no podía dejar rastro en sus cuentas", han argumentado sobre el modus operandi de los acusados, defendidos por los abogados Fernando Lacruz y Francisco Loaiza.

Uno de sus elementos indiciarios lo recibieron con la declaración de un testigo protegido que este lunes ha comparecido por videoconferencia desde la Audiencia Provincial de Barcelona. "El funcionario me entregaba unos paquetes que yo entregaba a otra persona, a un preso del módulo en el que trabajaba. Era un paquete de comida cerrado, de patatas, de bizcochos... pero nunca abrí ningún paquete. Yo no sabía qué había en esos paquetes. Me sonaban a algo raro pero yo no podía decir que no, había algo anómalo, y se lo comenté a un teniente de la Guardia Civil que era amigo mío. Lo dejé en sus manos y a los meses vino un teniente y me dijo que le contara lo que le conté a mi amigo", ha relatado este mismo recluso.

Por estos hechos, la Fiscalía solicita cuatro años y seis meses de cárcel para los dos acusados además de la inhabilitación del funcionario durante una década. La vista se reanuda este martes a las 10.00 horas con la práctica del resto de prueba testifical, pues se ha avanzado que no existe prueba pericial. La causa la ha dirigido el Juzgado de Instrucción número 12 de Zaragoza.

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