Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El "equipazo" de García-Dihinx en el hospital de Huesca llora su muerte: "Era un niño grande"

Pediatras y enfermeras que trabajaban con el doctor se encuentran conmocionadas tras el fallecimiento de un "apasionado" y "entusiasta" que estaba muy orgulloso de su grupo de trabajo

Fachada del hospital San Jorge de Huesca, donde trabajaba como pediatra uno de los tres fallecidos en el alud de Panticosa.

Fachada del hospital San Jorge de Huesca, donde trabajaba como pediatra uno de los tres fallecidos en el alud de Panticosa. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Hospital de San Jorge | Chimillas (Huesca)

En una de las salas de reuniones del Servicio de Pediatría del hospital San Jorge de Huesca hay muchas fotos del pediatra Jorge García-Dihnix, a quien no deja de llorar el "equipazo" de pediatras y de enfermeras que trabajaban a diario con el difunto doctor. Así que por los pasillos de esta segunda planta han desfilado numerosos trabajadores del centro hospitalario para trasladar su apoyo a las compañeras de García-Dihinx, trágicamente fallecido este lunes en una gran avalancha de nieve en Panticosa. Ha sido, como ellas mismas reconocen, "un velatorio". Y con este "equipazo" ha conversado este diario para recordar a un doctor "muy familiar" con sus compañeras, "un niño grande" que llevaba su pasión por el deporte hasta su mismo lugar de trabajo.

Porque este pediatra había cambiado los zuecos por los deportivos. En sus guardias, de hecho, acostumbraba a hacer ejercicio, "a subir y a bajar escaleras". "Era tan activo que él mismo tenía que bajar las muestras al laboratorio. En la consulta hacía sentadillas", recuerdan sus compañeras, quienes todavía no dan crédito a una noticia "muy dura" e "inesperada" que les confirmó una veinteañera de Ordizia (Guipúzcoa), precisamente, una integrante de la expedición accidentada en el pico Tablato que fue asistida en dicho hospital por hipotermia y diversos golpes. "No podemos hacernos a la idea", repiten.

"Optimista a tope"

"Tenía un ojo clínico y a los padres les explicaba mucho, le gustaba dar buenas noticias a sus pacientes, era optimista a tope (...) Era muy apasionado y entusiasta. Nos daba muchos temas de conversación, se dejaba aconsejar y nunca lo hemos visto enfadado. Físicamente era un portento. Su definición es que era un niño grande", relatan las pediatras y enfermeras, las mismas compañeras que tienen grabadas algunas de las expresiones con las que siempre se dirigía a ellas: "como en Huesca no se está en ningún lado". "Estaba supercontento de trabajar con su equipazo", se enorgullecen.

Entrada a Chimillas, un municipio próximo a Huesca donde residía Jorge García-Dihinx, fallecido este lunes tras una avalancha de nieve en Panticosa

Entrada a Chimillas, un municipio próximo a Huesca donde residía Jorge García-Dihinx, fallecido este lunes tras una avalancha de nieve en Panticosa / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Bien conocía su trato con los pacientes una vecina de Chimillas cuyos hijos estaban asignados al pediatra García-Dihnix. "Era una persona cercana. Se preocupaba por todo el mundo, te animaba a cuidarte, a llevar una vida activa... Era una maravilla. Me encantaba como médico, defendía lo que creía y lo que colgaba en las redes sociales no era postureo, era su modo de vida", ha dicho esta mujer desde Chimillas, precisamente, un pequeño municipio en los alrededores de Huesca en el que residía el fallecido.

Y es que así era el doctor. "Nadie que le conocía se quedaba indiferente. Cundía mucho. Notábamos cuándo estaba y cuándo no estaba", han abundado sus compañeras. Por eso la ausencia del pediatra se está haciendo todavía más difícil. Y, por eso mismo, sus compañeras no dejan de llorar mientras recuerdan cómo el mismo Jorge "retocaba" las fotos que decoran esa sala de reuniones del Servicio de Pediatría. Tienen tantas anécdotas allí...

Tracking Pixel Contents