Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La víctima del alud de Bielsa es un profesor de la Universidad de Zaragoza y trabajador social del ayuntamiento

Ángel Javier Sánchez Campos impartía clases como asociado y trabajaba en Zaragoza Vivienda

VÍDEO | Así ha sido el rescate del montañero fallecido por un nuevo alud en el valle de Bielsa

GUARDIA CIVIL

Zaragoza

Ángel Javier Sánchez Campos, profesor de la Universidad de Zaragoza y trabajador social del Ayuntamiento de Zaragoza, es la víctima mortal de la avalancha de nieve que tuvo lugar este miércoles en el entorno de la Punta del Cau (Bielsa). En el transcurso de una ruta con raquetas fue sepultado por un alud la tarde del 31 de diciembre, apenas 48 horas después de que tres expertos esquiadores murieran en otra avalancha en el pico Tablato (Panticosa). Junto a este varón de 54 años resultó ileso su compañero de expedición, un montañero madrileño de 46 años que dio el aviso al 112 desde el refugio de Urdiceto sobre las 19.40 horas.

Ángel Javier trabajaba en Zaragoza Vivienda y ejercía como profesor asociado en la Universidad de Zaragoza y en la Universidad Oberta de Cataluña (UOC). Desde 2016 estaba destinado en Zaragoza Vivienda tras emplearse en el Instituto de Realojamiento e Integración Social entre 1999 y 2012. La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha lamentado "profundamente" su muerte a través de su cuenta de X (antes Twitter), donde ha expresado sus "condolencias" a su familia y seres queridos "en estos momentos tan difíciles".

El funeral

El funeral de Ángel Javier se celebrará este sábado a las 13.00 horas en la capilla 1 del cementerio de Torrero, donde hoy ya se ha habilitado un velatorio para trasladar el pésame a su esposa Mar y a sus hijos Nacho y Sara. Por allí ya han desfilado compañeros y alumnos del fallecido además de trabajadores de Zaragoza Vivienda que han mostrado su apoyo a sus familiares.

Hasta tres horas tuvieron que caminar los especialistas del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) para rescatar su cadáver, sepultado un metro y medio bajo la nieve tras este fatídico percance que tuvo lugar en la ladera noreste de la Punta del Cau. En la cordillera pirenaica, precisamente, la Aemet había alertado de un nivel de riesgo "notable" de aludes por "una capa débil persistente" (de nieve).

Fuentes de la Guardia Civil informaron que fue un rescate complicado por la "climatología adversa" a la que tuvieron que hacer frente, "debido al frío y nocturnidad y con riesgo de más aludes, al existir más placas que podrían desprenderse". A pesar de todo ello pudieron recuperar el cadáver sobre las 02.00 horas gracias a la ayuda de Unkar, un perro de rescate del Greim de Jaca.

Tracking Pixel Contents