Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Funeral por la muerte de García-Dihinx y Natalia: "Vamos a pedir a la Virgen de las Nieves que les ayude a subir la montaña del cielo"

Cientos de personas han despedido en la Basílica de Santa Engracia a dos de los tres fallecidos en una avalancha de nieve en Panticosa

Zaragoza

La Basílica de Santa Engracia se ha abarrotado este sábado para dar el último adiós a Jorge García-Dihinx y su pareja Natalia Román. Y en las capillas del templo zaragozano solo se han escuchado bondades sobre sus valores, sobre todo del amor que ambos llevaban por bandera, esa pasión con la que disfrutaban de una vida que tristemente han perdido en una trágica avalancha en el pico Tablato (Panticosa). Allí arriba, sobre las crestas montañosas de elevadas altitudes, con fuertes tempestades y contratiempos, han vivido "a doble velocidad" como ha querido recordar el hermano de Jorge. "No fueron pasajeros. Fueron conductores de su vida", ha proclamado una amiga de Natalia. Es "un canto a la vida", el de Jorge y el de Natalia, con el que el sacerdote ha querido iniciar la misa funeral a las 13.00 horas.

"La alta montaña es exigente como la vida misma. Hay montañas que son difíciles de subir, pero el buen montañero sabe que puede fracasar en un primer intento. Y ellos eran tenaces. No se amargaban en el fracaso, se estimulaban para volver a intentarlo. Es la larga lección que nos dejan para subir la montaña de la vida", ha pronunciado el párroco ante una Basílica repleta de cientos de familiares, amigos y seres queridos de los dos difuntos, muchos de los cuales han tenido que seguir la misa desde la calle por la gran afluencia de público. "Ya no podemos abrazarles, es verdad, pero yo me pregunto: ¿la muerte ha sido capaz de acabar con Jorge y Natalia? Evidentemente no. Han hecho felices a su entorno y han perdido la vida juntos, donde eran felices. Eso no nos tiene que quitar la tristeza, pero nos tiene que dejar en calma", ha continuado.

"Han hecho el mejor equipo"

Ha sido una ceremonia cargada de emoción en la que se ha querido recordar a Eneko Arrastua (también fallecido en Panticosa) y Ángel Javier Sánchez (fallecido en el valle de Urdiceto), a quienes se ha dado sepultura en Irún y en el cementerio de Torrero. De esa "hospitalidad", de esa "caridad" y de esa "paz" que ha leído una prima de Jorge sobre la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos han abundado luego dos allegados de los difuntos. "Natalia iluminaba a todos con su alegría. ¡Qué fuerte era! Era nuestra pequeña, pero vaya piernas y brazos tenía. Era una ganadora nata", ha descrito Irai sobre su amiga Natalia. "Hace unos días se reunión con sus amigos y les contó cómo se había enamorado tanto de Jorge. ¡Cómo han disfrutado tanto de estos años! Expertos en lo que más les gustaba... Juntos han hecho el mejor equipo", ha proseguido Irai.

Y de Jorge ha hablado su hermano Pedro... "Es curioso que en el último mensaje hablase simple y llanamente del amor. ¿No le cabía más dentro y lo tuvo que compartir? O sintió algo...", ha reflexionado Pedro. "Debemos estar muy orgullosos del legado que dejan. Dejáis un hueco infinito, un vacío injusto, pero gracias a vuestro regalo nos quedamos henchidos de tanta bondad, de tanta alegría y de tanto amor. Lo administraremos para que perdure siempre", ha prometido ante su madre Pilar y los padres de Natalia.

De esta forma se les ha dado su particular "hasta luego", un "hasta el cielo" que ha querido puntualizar el párroco que ha oficiado la misa funeral. "Vamos a pedir a la Virgen de las Nieves que les ayude a subir la última montaña: la montaña del cielo", ha suplicado el sacerdote. Una ascensión, la de Jorge y la de Natalia, hasta la cumbre de los cielos. "Invitaría a cada uno de los que estemos aquí, más creyentes, menos creyentes, a que esta ceremonia sea una oportunidad para plantearnos la vida con esta filosfofía. Entonces nuestra vida ganará sentido", ha dicho. La de ellos, la de Jorge y la de Natalia, lo ha tenido...

Tracking Pixel Contents