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El 'secreto' de la sentencia de La Diabla: una proxeneta denunció sin suerte a la acusada

La Audiencia Provincial de Huesca había condenado en 2009 a seis años y seis meses de cárcel a una de las testigo protegida, aunque su testimonio no resultó creíble en el juicio contra La Diabla

La Diabla (a la derecha), explotó mujeres en Barcelona y Caspe. Izquierda, publicidad para captar clientes de su club.

La Diabla (a la derecha), explotó mujeres en Barcelona y Caspe. Izquierda, publicidad para captar clientes de su club. / EL PERIÓDICO

Zaragoza

Hace unas semanas se conoció la sentencia que condena a Leudis Isaac Corro Camacho, alias La Diabla, a seis años de cárcel por explotar a una compatriota venezolana en el club 'Los Almendros' de Caspe. Pero en el juicio también declararon otras dos mujeres a cuyas denuncias no dio credibilidad el tribunal sentenciador, pues no quedó acreditado que fueran víctimas de trata de blancas. En los hechos probados de la sentencia, de hecho, se subraya que una de estas dos mujeres se llegó a fugar de España tras ser condenada por los mismos delitos de los que ella estaba acusando a La Diabla. Y es que, según ha podido saber ahora EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, la Audiencia Provincial de Huesca le condenó en 2009 a seis años y seis meses de cárcel por explotar a una mujer en un club de alterne de Fraga.

Así consta en la sentencia a la que ha tenido acceso este diario, un fallo que recoge una pena de cinco años de prisión por un delito contra los derechos de los extranjeros además de 18 meses de prisión por un delito de miembro de asociación ilícita. Tanto es así que esta mujer formaba parte de "un grupo organizado de carácter estable y permanente cuya finalidad era la explotación sexual en España de mujeres procedentes de países extranjeros" de acuerdo a los hechos probados. De esta forma contaban con varios locales, el club 'Sorolla' de Fraga, el club 'Aloha' de Bujaraloz, el club 'Draco' de Monzón... y el mismo club 'Los Almendros' de Caspe.

"Captación de mujeres"

En el caso de esta mujer se recoge que realizó "actos de captación de mujeres" en sus países de origen y "actos de organización de viajes" entre 2006 y los primeros meses de 2007. En el mes de octubre de 2006, por ejemplo, le ofreció a una mujer paraguaya ejercer la prostitución en "unas buenas condiciones", le tramitó los billetes para aparentar que llegaba "como turista", fue a buscarle al aeropuerto de Barcelona y la llevó al club 'Draco' en Monzón. Allí permaneció "varios meses", "no sin antes haber devuelto los 1.300 dólares que le habían adelantado para poder realizar el viaje" según concluyó el tribunal presidido por el magistrado Santiago Serena Puig.

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Este era el modus operandi de una organización integrada por cuatro varones y tres mujeres que se quedaban con "parte del dinero" que sus víctimas obtenían a través del ejercicio de la prostitución. "Imponiéndoles arbitraria y unilateralmente deudas con la finalidad de que continuaran ejerciendo la prostitución y así continuar lucrándose de tal actividad, como también vigilaban y amedrentaban a las mujeres con causarles daño en sus personas o en las de sus familias para evitar que se escaparan de los locales", recoge la sentencia.

Muchos años más tarde fue ella quien denunció a La Diabla por este mismo modus operandi, aunque el tribunal adscrito a la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Zaragoza concluyó hace unas semanas que no existió "intervención alguna" de La Diabla en los hechos denunciados por esta mujer, cuya figura de testigo protegido desapareció en el inicio del juicio. Y es que volvió a España para ejercer la prostitución "como ya había hecho con anterioridad" cuando arribó a Aragón para ejercer en un club de alterne de Fraga y en el club 'Los Almendros' de Caspe. "Sin que conste que fuera obligada a ello, le quitaran la documentación o le exigieran que entregara lo que ganaba", sentencia el tribunal. O lo que es lo mismo: una proxeneta denunció proxenetismo aunque la Justicia ha tumbado su acusación.

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