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Indignación y miedo en las puertas del reformatorio: "Están pagando justos por pecadores, han emprendido a golpes al módulo entero"

Los familiares de los internos aseguran que las tensiones en el centro de menores eran ya muy elevadas antes del motín

Vídeo | Familiares de los menores amotinados llegan hasta el centro para interesarse por sus hijos

Jaime Galindo

Preocupados y nerviosos. Con gritos y muchas increpaciones a la Policía Nacional. El motín desencadenado en el interior del centro de reforma de menores de Juslibol ha tenido su reflejo en el exterior del mismo, en el que una treintena de familiares trataba de recabar a la desesperada noticias sobre el estado de los residentes. "Yo solo quiero que alguien salga y me diga que mi hijo está bien", repetía la madre, visiblemente afectada.

Junto a su marido, han explicado que hoy tenían concertada una llamada telefónica a las 13.30 horas con su hijo. Al llamar a la hora acordada se han enterado de que había un motín. "Nos han dicho que llamáramos a las 14.30, que había un motín y que no podíamos hablar con nuestro hijo", explicaba el padre. "Lo único que nos han dicho es que lo han separado, pero no sabemos nada más", insistía la madre del joven. "Al decirnos eso hemos decidido venir rápidamente para ver qué estaba pasando y para confirmar que nuestro hijo está bien", reiteraba.

Las dudas en el exterior eran enormes al conocerse las cifras de heridos y agredidos. Entre los barrotes se intuían algunos residentes con el rostro manchado de sangre. Pero la falta de respuestas ha aumentado la tensión en cada momento en el que una de las ambulancias abandona el recinto, escoltada por la Policía Nacional para evitar que los familiares se abalancen sobre ella tratando de conocer si sus hijos están en el interior.

"Están pagando dentro justos por pecadores, han emprendido a golpes a todo el módulo entero", ha contado preocupado Jonathan Dual padre de un menor de quince años internado en la zona de respeto. "Los monitores lo aprecian mucho, pero la Policía Nacional ha golpeado a todo el mundo, y eso que mi hijo solo se ha metido en peleas para separar algunos enfrentamientos". Asegura que está "con el corazón temblando" por si ha sido uno de los trasladados al hospital.

Conflictos internos

Otro de los familiares asegura que últimamente se están reproduciendo los conflictos en el centro por la presencia de las bandas latinas. En concreto, se han referido a los DDP, aunque según ha podido confirmar este diario también hay miembros de los Black Panther. Hace apenas diez días ambas bandas protagonizaron se enfrentaron y dos trabajadores acabaron siendo agredidos al intentar separarlos. Los dos permanecen de baja. "Aquí siempre hay jaleo. Nuestro hijo nos dice que los DDP van todos a por un joven", explican sin perder de vista las puertas del centro.

Otra de las madres, que se ha trasladado desde Monzón en cuanto le han dicho que había habido un motín en el centro, exigía información. "La señora directora nos dice que no sabe nada. Eso no puede ser, ¿entonces para qué está?", decía esta mujer mientras otra comentaba de fondo que tienen a los jóvenes "sedados todo el día". Una afirmación que se repite junto a las puertas de entrada. "Entran delgados y ahora están todos hinchados de la medicación que les dan", apuntaba.

El enfado de las familias es evidente. "A mi primo lo mantienen encerrado durante días solo por tonterías, por fumarse un cigarro", explica un joven que prefiere no identificarse, con un familiar en reforma por robo. También critica la organización interna, asegurando que las tensiones eran elevadas incluso antes del motín. "Estas cosas pasan todos los días, así no se puede vivir, pues vienen con la confianza de que saldrán mejores pero salen zombis", asegura.

El abogado de uno de los jóvenes del centro, Ilich Ajates, ha cargado contra la falta de transparencia que se ha encontrado en el interior del recinto. "He intentado obtener información, entiendo que se me debería de dar de forma más fluida del cliente al que represento, pero no se nada", ha lamentado, reconociendo que sabe que el joven permanece en el centro gracias a la colaboración de la Policía Nacional. "La información que trasladan desde el centro es muy escasa, ni como letrado se me ha informado debidamente", reiteraba.

Desde el Gobierno de Aragón han asegurado que el suceso está relacionado con bandas latinas y que, "dada la intensidad", se ha requerido de la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado así como atención sanitaria para quienes la han solicitado, siguiendo "los protocolos establecidos".

En el motín han participado –entre otros– varios internos que son mayores de 18 años y que están en el centro porque, tal y como recoge la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores, han de cumplir su sentencia en un centro de protección y reforma de menores aun habiendo cumplido la mayoría de edad.

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