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Un motín en el centro de reforma de menores de Zaragoza deja once detenidos y una veintena de heridos: "Había mucha sangre"

El Gobierno de Aragón asegura que el conflicto está relacionado con bandas latinas mientras los educadores denuncian la falta de medios del servicio

Tensión entre las familias de los menores internos en un centro de reforma en Zaragoza tras un motín este jueves.

Jaime Galindo

Zaragoza

Un multitudinario motín en el Centro de Educación e Internamiento de Juslibol (Zaragoza), antiguos reformatorios, ha dejado once detenidos -entre ellos menores- 19 heridos de distinta índole (siete jóvenes, cinco trabajadores y nueve agentes). Según ha podido saber este diario, la Policía Nacional ha recibido el aviso sobre las 12.30 horas, poco después de que se desencadenara una pelea entre varios internos y los agentes de seguridad.

El desencadenante todavía no está claro. Desde el Gobierno de Aragón, responsable de la gestión del centro, han asegurado en un comunicado que el suceso está relacionado con bandas latinas y que, "dada la intensidad", se ha requerido de la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado así como atención sanitaria para quienes la han solicitado, siguiendo "los protocolos establecidos". Según fuentes conocedoras de la realidad del centro los enfrentamientos comenzaron en la noche del miércoles, cuando el turno encargado de velar por la convivencia necesitó separar a dos adolescentes que se habían enzarzado. En ese momento solo uno de los educadores tenía la condición de veterano.

En el motín han participado –según ha podido saber este diario– varios internos que son mayores de 18 años y que están en el centro porque, tal y como recoge la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores, han de cumplir su sentencia en un centro de protección y reforma de menores aun habiendo cumplido la mayoría de edad.

Este jueves uno de los implicados en la pelea, de origen marroquí, habría quitado las llaves de su módulo a uno de los vigilantes y posteriormente habrían abierto las puertas de las diferentes habitaciones en las que se encontraban recluidos. En este momento los equipos de seguridad han optado por la fuerza para tratar de devolver la normalidad al recinto, algo que ha provocado un gran tumulto hasta que ha llegado la Policía Nacional, que ha intervenido con fuerza en el interior del centro sobre las 13.30 horas.

Amplio dispositivo

Hasta el centro se han desplazado hasta cinco furgones de las Unidades de Intervención Policial (UIP) y tres patrullas de Seguridad Ciudadana, además de un amplio número de ambulancias, que han intervenido de inmediato para separar a los jóvenes amotinados y en actitud violenta. La gran pelea ha sido de mucha intensidad -"había mucha sangre", han referido fuentes del interior del centro- y ha dejado numerosos heridos con contusiones de distinto grado. Al menos nueve agentes con contusiones leves, junto con una decena de educadores y vigilantes, así como al menos siete menores, aunque desde la consejería de Bienestar Social no quisieron precisar la cifra.

Sobre las 14.00 horas la situación ya estaba controlada. Ha sido a partir de ese momento cuando las ambulancias han comenzado a salir de forma escalonada del centro con los heridos, coincidiendo con la llegada de los primeros familiares. "Hemos llamado y nos han dicho que había un motín y que no podían decirnos nada, así que nos hemos acercado para ver cómo está nuestro hijo, pero no sabemos nada", denuncian los padres a las puertas del centro, donde se han vivido momentos de desesperación y tensión entre las familias ante el incesante trasiego de vehículos sanitarios fuertemente escoltados por la Policía Nacional.

En este centro de reforma -no acogida- internan a los menores con delitos que deben cumplir una sentencia condenatoria. Según el perfil y el delito ingresa en uno de los cuatro módulos en lo que se dividen las instalaciones: de acogida, terapéutico, semiabierto y cerrado. Al parecer, ha sido en este último donde se habría desencadenado la pelea.

Todos los jóvenes, independientemente del módulo en el que se encuentren, comparten actividades de ocio y formación. Sucede, por ejemplo, por las mañanas, cuando reciben clases y formación y cuando se ha desatado el motín. Además, según el recorrido de acompañamiento con el que cumplan su condena pueden extender su internamiento en el centro hasta los 23 años.

Pelea entre bandas latinas

No es la primera vez que la Policía Nacional tiene que intervenir en este centro. Según explican los propios trabajadores, actualmente hay jóvenes pertenecientes de dos bandas latinas, los Black Panther y DDP, que han protagonizado varios altercados. El último conflicto se registró la última semana de enero.

Durante esa pelea, dos educadores que trataron de separar a los jóvenes y mediar acabaron siendo agredidos. Los dos permanecen de baja laboral. Precisamente, este jueves, los trabajadores del sector tenían convocada una concentración a las 15.00 horas en la plaza del Pilar para exigir mejoras salariales y más educadores. "La infancia y la adolescencia se protegen, no se abandonan", es el lema de la protesta.

Desde la Plataforma por un convenio autónomo para protección y reforma de menores han mostrado reiteradamente su preocupación por la situación en los recursos de acogida, asegurando que no se puede pedir a los equipos educativos "que sostengan situaciones de extrema complejidad sin apoyos" y, al mismo tiempo, "culpar a los menores cuando el sistema les falla".

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