Vigilantes y antidisturbios dicen 'basta' en Zaragoza tras el motín de Juslibol: "Percibimos una creciente sensación de impunidad"
CSIF y Jupol se han concentrado este miércoles frente a la Delegación del Gobierno por el aumento de las agresiones tras el violento motín de hace unas semanas en el centro de menores de Juslibol

Concentración entre CSIF y Jupol por las agresiones a vigilantes de seguridad y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, este miércoles por la mañana frente a la Delegación del Gobierno en Aragón. / JAIME GALINDO
Vigilantes de seguridad privada y los conocidos como antidisturbios han unido sus fuerzas este miércoles tras el violento motín que tuvo lugar hace unos días en el centro de menores de Juslibol. Ha sido una concentración convocada por CSIF y Jupol (el sindicato mayoritario de la Policía) en la que se ha denunciado el aumento de las agresiones a estos profesionales, una tendencia al alza que tuvo su punto álgido el pasado 5 de febrero con la participación de la Unidad de Intervención Policial (UIP) en este mismo centro de reforma. Por eso se han exigido "más medios" y "protección" que puedan evitar incidentes de máxima gravedad como el último que obligó a intervenir a la Policía
Ambas entidades han leído sendos manifiestos frente a la Delegación del Gobierno en Aragón, donde se han concentrado medio centenar de afiliados bajo el lema 'Stop Agresiones'. En el caso de CSIF, su responsable de seguridad privada, Isabel Castro, ha clamado para que se les dote de herramientas de prrotección, para que gocen de "una protección jurídica efectiva" y para que se refuerce el personal de estos centros. "Trabajar en seguridad no puede significar ir a jugarte la vida", ha señalado la responsable de seguridad privada en CSIF.
"Pudo haber muerto"
"Un vigilante fue golpeado por la espalda y pateado repetidamente en la cabeza y el cuerpo, llegando a perder el conocimiento. Pudo haber muerto", ha detallado Castro sobre la gravedad de la última reyerta en Juslibol, la gota que ha colmado el vaso en un sector que, a su juicio, arrastra las graves consecuencias de un modelo de trabajo "obsoleto" y "muy inseguro". "Este sistema ya ha sido abandonado en otros centros debido al alto riesgo que supone", ha expresado al respecto.
Es un apoyo que han encontrado en el sindicato policial de Jupol, cuya secretaria provincial en Zaragoza, Silvia Cardenal, ha reconocido que los vigilantes de seguridad trabajan "sin los medios materiales adecuados" y "sin la debida protección jurídica". "Mientras docentes y sanitarios son considerados agentes de la autoridad, los vigilantes de seguridad no cuentan con ese reconocimiento pese a afrontar riesgos evidentes", ha lamentado la secretaria provincial de Jupol en Zaragoza.
En esta misma línea también han reclamado "una reforma en profundicad" de la Ley del Menor para adaptarse a perfiles de criminalidad juvenil "cada vez más violentos y organizados". "Denunciamos con firmeza el preocupante incremento de los delitos más graves en nuestras calles. Cada día policías nacionales son insultados, amenazados y agredidos y lo que es más grave: precibimos una creciente sensación de impunidad que ha aniquilado el principio de autoridad", ha sentenciado Cardenal.
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