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El mapa de las personas desaparecidas en Aragón: 47 casos abiertos provincia a provincia

La provincia de Zaragoza concentra el mayor número de desapariciones activas, con 11 casos, seguida de Huesca y Teruel, según datos de la Guardia Civil

El dispositivo de búsqueda de Pablo Cebolla incluye perros de trastreo de personas.

El dispositivo de búsqueda de Pablo Cebolla incluye perros de trastreo de personas. / Policía Nacional

Zaragoza

La desaparición del joven Pablo Cebolla en Zaragoza, a quien los equipos de rescate buscan sin descanso por el río Ebro, ha vuelto a poner el foco en una realidad que no siempre ocupa titulares mediáticos ni centra el interés que debería. Se trata de las personas que permanecen en paradeo desconocido en Aragón. Después de Pablo también desaparecieron en la capital Marcos E. A. de 19 años, y María J. R., de 15. La Policía Nacional desconoce los motivos de ambas desapariciones, pero mantiene activas sus búsquedas junto con la del joven vecino de Alhama de Aragón, de solo 20 años, ausente desde la madrugada del 12 al 13 de febrero.

Todos los casos se pueden comprobar en el Centro Nacional de Personas Desaparecidas (CNDES). La comunidad tiene abiertos cerca de medio centenar de casos, pero no todos son iguales. A Pablo se le perdió la pista una noche de fiesta cuando una cámara de vigilancia le grabó en la orilla del Ebro a la altura del Club Náutico. Ya no se le volvió a ver. Por eso los equipos de rescate lo buscan por el río. En otros casos, las personas simplemente se marcharon sin que nadie les pudiera seguir la pista.

Según los datos que maneja la Guardia Civil, actualizados a fecha de febrero de 2026, en Aragón hay 47 desapariciones activas. No todas responden al mismo patrón ni tienen la misma gravedad, pero sí dibujan un perfil claro: predominan los varones adultos, y en la mayoría de los casos se puede tratar de ausencias voluntarias. De estos 47 casos activos, 21 están catalogados como desapariciones voluntarias por la Guardia Civil. Incluyen menores huidos, jóvenes procedentes de centros de acogida o adultos cuya marcha fue intencionada. En este grupo, los hombres duplican a las mujeres (14 frente a 7) y solo tres eran menores en el momento de la desaparición. Por provincias, la mayor concentración se da en Zaragoza, con 11 casos, seguida de Huesca (7) y de Teruel (3).

El segundo bloque lo forman las desapariciones involuntarias, con 10 casos activos. Son situaciones sin causa aparente, accidentes, extravíos en el medio natural o desapariciones relacionadas con problemas de salud, como el deterioro cognitivo. Aquí el perfil está aún más definido: 9 hombres y una sola mujer, todos adultos. Llama la atención que nueve de estos diez casos se concentren en la provincia de Huesca, un territorio marcado por la montaña y las actividades al aire libre, donde cualquier incidente puede complicar la localización.

A estos datos se suman ocho denuncias estándar, aún pendientes de catalogación definitiva por parte de la Guardia Civil. Son cuatro en Zaragoza, tres en Teruel y una en Huesca. En este grupo también predominan los hombres (siete frente a una mujer) y no hay menores implicados.

Por último, figuran ocho denuncias por desaparición forzosa que, en realidad, corresponden a cuatro casos distintos, ya que en dos de ellos se denuncia la desaparición de tres hermanos menores. Todos los afectados son menores de edad y la mayoría son niñas (seis mujeres y dos varones). Siete de estas denuncias se localizan en Huesca y una en Zaragoza. Se trata del bloque más delicado desde el punto de vista judicial, al estar vinculado a posibles delitos o conflictos familiares.

Casos abiertos

Más allá de los casos recientes, Aragón arrastra desapariciones de largo recorrido. Algunas se remontan al siglo pasado y siguen activas en los registros de la asociación SOS Desaparecidos. Es el caso de Gabriel Puy Aguado, desaparecido en 1993 en Barbastro, o de Raúl Agustín Mallén, del que no se tienen noticias desde julio de 1997, cuando se le perdió la pista en Segura de los Baños (Teruel).

Son los únicos casos aragoneses que permanecen abiertos desde el siglo XX. En el listado más reciente de SOS Desaparecidos figura también Andrés Herrera Sierra, natural de Pinseque, a quien se le perdió la pista el 10 de febrero de 2025, cuando tenía 70 años. Sin embargo, en esa relación aún no aparecen algunos de los nombres que más han resonado en las últimas semanas en Zaragoza, como el propio Pablo Cebolla o Ares Miguel Tiziano, un joven de 20 años desaparecido el 20 de noviembre de 2025 y que padece trastorno del espectro autista.

Las cifras muestran que la mayoría de desapariciones activas en Aragón responden a decisiones voluntarias y afectan principalmente a hombres adultos, pero también evidencian que hay situaciones especialmente sensibles. Es el caso de menores, personas vulnerables o desapariciones de larga duración que mantienen abiertas heridas durante años. Mientras continúan los operativos para localizar a los desaparecidos más recientes, el mapa aragonés recuerda que cada cifra encierra una historia y una familia pendiente de respuestas.

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