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Medio centenar de voluntarios se movilizan en Zaragoza en busca de Pablo Cebolla: “Encontrarlo nos dará paz para afrontar el dolor"

Familiares, amigos y vecinos se han unido para buscar al joven desaparecido, rastreando la ribera del Ebro con la esperanza de encontrar alguna pista

Familiares, amigos y vecinos de Pablo Cebolla realizan un operativo de búsqueda por la orilla del Ebro

MIGUEL ANGEL GRACIA

Zaragoza

Medio centenar de voluntarios han buscado este martes en la ribera del Ebro a Pablo Cebolla, el joven desaparecido desde la madrugada del 13 de febrero. Familiares, amigos y vecinos han respondido a la convocatoria lanzada para rastrear un tramo concreto del río, convencidos de que cada paso cuenta y de que no se puede bajar los brazos. Organizados en grupos de tres o cuatro personas, la batida se ha centrado en la zona que va desde la presa de Pina a Pina de Ebro: “No vamos a parar hasta dar con él”, han avisado los allí presentes.

Paula, la hermana de Pablo, ha hablado en nombre de su familia. Es un momento muy duro, inimaginable para cualquiera que no haya pasado por una situación similar: “La verdad es que es increíble la movilización que se ha generado, tanto entre la gente de la edad de Pablo como entre mis amigos, los de mis padres y vecinos de Alhama y de toda la comarca. Estamos muy agradecidos, porque sin su apoyo todo esto sería muchísimo más difícil”.

Estos días están siendo muy duros. Lo que les mantiene en pie es el objetivo final: “Encontrarlo y que por fin esté con nosotros. Esa es la fuerza que nos hace levantarnos cada mañana, aunque lo hagamos con tensión y nervios, pendientes de cualquier información nueva. Es esa esperanza la que nos impulsa a seguir hasta el final”.

Probablemente, cuando lo encontremos, volverá a ser un momento muy duro, pero no más que este. Será diferente. Nos dará paz para afrontar el dolor y el duelo con la tranquilidad de que está con nosotros. Sabemos que puede estar en el río, pero no verlo físicamente, no tenerlo, es muy complicado. Lo lloramos y lo sufrimos cada día, y seguiremos haciéndolo, pero será de otra manera. Ni mejor ni peor, distinta”, ha concluido la joven.

El rastreo ha comenzado pasadas las cuatro de la tarde, en un ambiente marcado por la esperanza y la determinación de encontrar una pista que ayude a dar con él. Los voluntarios se han dividido en pequeñas cuadrillas para cubrir aproximadamente cinco kilómetros por grupo. El avance ha sido con decisión y de manera ordenada y segura, evitando zonas que pudieran poner en peligro a las personas que han acudido a la llamada. Mapa de la zona en mano, los voluntarios se han ido dispersando para abarcar el máximo terreno. No han dudado en pisar barro y rastrear entre la maleza en busca de una pista.

Los participantes miraban con atención cada recodo, apartaban ramas e inspeccionaban la línea de flotación con la vista fija en el suelo. Entre los participantes también han estado amigas cercanas a la hermana de Pablo. “Conocimos en la carrera y hemos estado siempre juntas. En estos momentos es cuando realmente tienes que estar, no solo en las buenas, sino sobre todo en las malas”, explican Marta, Leire y Belén.

El objetivo es claro: encontrar a Pablo para dar cierta paz a la familia. “En una situación tan traumática, saber dónde está puede aportar algo de alivio. Siempre quedarán preguntas, pero al menos esa se resolverá”, Han reflexionado. “Será duro cuando aparezca, pero se podrá llorar de otra manera”, han apuntado mientras desaparecían entre la vegetación en la operación de rastreo de la ribera.

Mientras continúen las batidas, aseguran que seguirán acudiendo: “Es lo menos que podemos hacer”.

Rastreos que se repiten

Para los voluntarios, toda ayuda es poca. Algunos llevan tiempo colaborando de forma individual hasta que comenzaron a organizarse en grupo. “Es la segunda vez que salimos todos juntos. Lo hacemos de corazón y seguiremos los días que haga falta, hasta que aparezca”, ha explicado Antonio, uno de los presentes.

El sentimiento es compartido. “Hemos venido a ayudar a unos amigos muy queridos. Estamos todos muy tristes por esta situación. Es un momento duro y a la familia hay que acompañarla”, ha destacado por su parte Sole. “Es un granito de arena, pero no vamos a parar hasta que se encuentre a Pablo”, ha añadido.

Mientras los efectivos de rescate acuático de los bomberos de la Diputación de Zaragoza buscaban a Pablo Cebolla en el tramo comprendido entre la presa de Pina de Ebro hasta el barrio de la Cartuja Baja, la movilización ciudadana de esta tarde ha reflejado, más allá del resultado, la dimensión humana del rastreo.

Amigos que no se resignan, familiares que siguen aferrados a cualquier pista y vecinos que, sin conocer personalmente a Pablo, han decidido sumar su tiempo y su esfuerzo. La concentración ha vuelto a poner rostro y emoción a una desaparición que mantiene en vilo a su entorno desde la madrugada del 13 de febrero.

Durante el dispositivo de búsqueda se han localizado varias prendas en dos puntos, aunque por el momento no se puede confirmar que pertenezcan al joven desaparecido, como ha explicado Javier, coordinador de este dispositivo de búsqueda ciudadano. No es la primera vez que ocurre algo similar: el río arrastra numerosos objetos y hallazgos de este tipo ya se han producido en otras jornadas sin que finalmente estuvieran relacionados con Pablo.

La Guardia Civil ha registrado los puntos exactos donde se han visto las prendas. El dispositivo oficial, coordinado por la Policía Nacional, continúa con el rastreo de la zona para analizar cualquier indicio con la máxima prudencia.

Bajada del Ebro con sondas de visión

El fin de semana del 14 y 15 de marzo se está organizando una bajada en barca por el río Ebro con sondas de visión, una herramienta habitual entre los pescadores para localizar ejemplares como el siluro y que también permite rastrear el fondo con mayor precisión.

Este dispositivo electrónico emite ondas acústicas bajo el agua y, al rebotar en objetos, peces, rocas, vegetación o cualquier elemento sólido, devuelve una señal que el aparato interpreta y muestra en una pantalla.

El objetivo de esta nueva iniciativa ciudadana es que se sume el mayor número posible de personas para ampliar la cobertura del recorrido y aumentar las posibilidades de localizar cualquier indicio. La iniciativa busca complementar el dispositivo oficial y reforzar la búsqueda con todos los medios disponibles. La organización irá dando más información conforme se organice la iniciativa.

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