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Acusada de estafar 35.200 euros a un octogenario en Zaragoza: “No era un préstamo, sino un acuerdo entre adultos”

La mujer niega haber estafado al hombre, de 81 años, asegurando que el dinero recibido no corresponde a ningún préstamo, como asegura la víctima, sino que son regalos durante una relación consensuada

Un momento del juicio celebrado este lunes en la Audiencia de Zaragoza.

Un momento del juicio celebrado este lunes en la Audiencia de Zaragoza. / El Periódico de Aragón

Zaragoza

Una mujer afincada en Zaragoza se enfrenta a una posible pena de prisión de hasta cuatro años acusada de una presunta estafa a un octogenario. Lo que pudo haber comenzado como una relación de amistad ha acabado en la Audiencia Provincial de Zaragoza. La acusada ha confirmado durante el juicio que mantuvo relaciones sexuales con el denunciante, pero ha matizado que en ningún momento trató de estafarle. Es más, ha asegurado que nunca le pidió dinero y que todo lo recibido se debe a desembolsos voluntarios por parte del denunciante: “No era un préstamo, sino un acuerdo personal entre adultos”, ha explicado en la sala.

La cantidad que supuestamente recibió asciende a 35.200 euros, cifra que ahora tanto la Fiscalía como la acusación particular le reclaman que devuelva.

“Me siento engañada y enfadada por esta situación. Todo lo que he recibido han sido regalos, no préstamos. Si no, jamás hubiera estado con esta persona”, ha resumido la acusada en su último turno de palabra, quien ha reiterado que llegó a un acuerdo privado de carácter personal con el denunciante que incluía mantener relaciones sexuales.

Los hechos se remontan a julio de 2023, cuando la acusada, de 53 años, conoció al denunciante, de 81. Según se ha detallado durante la vista, desde el mes de octubre, y tras generar una relación de confianza, supuestamente fue consiguiendo que le entregara, tanto en efectivo como mediante transferencias bancarias, hasta 35.200 euros alegando que su madre en Rumanía tenía problemas de salud y que incluso había fallecido, por lo que necesitaba dinero para su entierro y para gestionar la herencia, así como para afrontar gastos sanitarios propios.

Según la víctima, se trató de un préstamo bajo la promesa de su devolución. La acusada ha relatado que la relación fue voluntaria y consensuada y que incluía mantener relaciones sexuales. La situación, ha dicho, fue acordada de manera verbal. "Yo quería tener una relación con ella. Me pidió dinero, pero con el compromiso de devolvérmelo. Yo le he ido reclamando todo lo que me debía, pero hubo un momento en el que ya no me cogía el teléfono", ha apuntado por su parte el denunciante.

La acusada ha negado que tratase de estafar a la víctima y ha manifestado que el hombre decidía las cantidades que le entregaba. La relación se mantuvo hasta diciembre de 2023, momento en el que la ahora acusada decidió poner fin a la relación porque, según ha comentado, el hombre tenía un carácter fuerte y “amenazante”. También ha relatado que en ningún momento quiso perjudicarle y que nunca le prometió que le devolvería el dinero recibido.

Durante la vista han intervenido como testigos la hija de la acusada, quien ha corroborado la versión de su madre, y un empleado del banco desde el que el denunciante realizaba las transferencias. El juicio, celebrado en la Audiencia de Zaragoza, ha quedado visto para sentencia.

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