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Perfil | 'Juanjo' Cortés, el juez que dirige el 'caso Forestalia'

El magistrado nacido en el País Vasco y de origen extremeño está afincado desde 2008 en Teruel, adonde llegó desde los Juzgados de El Vendrell y Balaguer tras preparar su oposición en Zaragoza

Imagen de archivo de los Juzgados de Teruel, donde tiene su sede el Juzgado que dirige el juez Juan José Cortés como instructor del 'caso Forestalia.

Imagen de archivo de los Juzgados de Teruel, donde tiene su sede el Juzgado que dirige el juez Juan José Cortés como instructor del 'caso Forestalia. / ANGEL DE CASTRO

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Zaragoza

Juan José -Juanjo- Cortés Hidalgo, vasco de nacimiento, extremeño de sangre y aragonés de corazón, tenía muy clara su vocación como juez. También que esa carrera judicial en la que hizo sus pinitos en los albores del siglo XXI le llevaría un día hasta Zaragoza, la misma ciudad en la que unos pocos años atrás había hincado los codos de lo lindo para acceder a la magistratura. Por eso un día cualquiera de 2008 llegó a Teruel y a su Juzgado de Primera e Instrucción número 1, donde su experiencia ha resultado tan fructífera en el plano personal y profesional que a día de hoy todavía encabeza este mismo órgano judicial, casi 20 años después de su desembarco en la ciudad del Torico. Y en este Juzgado mixto de la capital de la España vaciada ha venido desarrollando su labor alejado de los focos mediáticos hasta que desde hace unos días se le conoce como el juez instructor del caso Forestalia.

Nacido en 1973 en el País Vasco, Juanjo residió de niño y de adolescente en dos municipios guipuzcoanos, Beasain y Lazkao, adonde emigró la familia Cortés-Hidalgo desde su Extremadura natal para que su padre trabajase en el sector de la metalurgia mientras que su madre lo hacía como modista. A los 16 años regresaron a Santa Amalia, un pequeño pueblo pacense cerca de Don Benito en el que Juanjo terminó de forjar su vocación como jurista. Por eso cursó la Licenciatura de Derecho en la Universidad de Cáceres, la cual abandonó como licenciado en 1996 junto a un selecto grupo de compañeros que todavía comparte recuerdos en sus encuentros, los mismos que acostumbra a repetir en Santa Amalia con su familia y con sus amigos.

Oposición en Zaragoza

A sus 23 años comenzó a prepararse la sufrida oposición a la carrera judicial, la cual emprendió en Zaragoza debido a las buenas referencias que tenía -y mantiene- la ciudad como cantera de jueces y debido también a la cercanía a su hermana, afincada en Pina de Ebro junto a su marido por las deslocalizaciones industriales que sufrió el País Vasco. En cuatro años pudo acceder a esa plaza, por lo que en 2001 ingresó en la Escuela Judicial de Barcelona y desarrolló sus prácticas en los Juzgados de Zaragoza con la jueza María del Carmen Gracia y el juez Mauricio Murillo -ahora en la Audiencia Provincial de Zaragoza- como respectivos tutores de la jurisdicción civil y penal.

El primer destino de Juanjo fue un Juzgado Mixto de El Vendrell (Tarragona), donde bien conoció la abundante carga de trabajo judicial que se maneja en los municipios de la costa mediterránea. Desde tierras catalanas se fue acercando hasta tierras aragonesas y en 2003 pasó a dirigir el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Balaguer, muy cerca ya de la provincia oscense en lo que era su objetivo de ascender hasta Zaragoza, lo que comenzó a ver visualizar cuando en 2008 ascendió a magistrado.

Porque ese mismo año se adentró de nuevo en tierras aragonesas al ser destinado en Teruel, una nueva demarcación en la que ha trabajado de la mano de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, satisfechos todos ellos con su concienzuda labor de servicio público al condecorarle con sendas medallas al Mérito Policial como también lo hicieran los Mossos Y allí sigue desde entonces Juanjo, casado, con dos hijas adolescentes y plenamente integrado en la sociedad turolense, donde le gusta compaginar la resolución de sus autos con el deporte, la geografía o la astronomía. Es la misma receta con la que trabaja desde 2008 en Teruel, esa demarcación que le ha llevado a dirigir otros procedimientos mediáticos como el crimen de Pozonzón o el hallazgo de un feto en la depuradora. Y a su mesa ha llegado ahora un complejo expediente que cuestiona la legalidad del mayor proyecto eólico del país: el clúster del Maestrazgo.

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