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Acusa a su exnovia de apuñalarle en la femoral tras una noche de fiesta en Zaragoza: "Desperté con el torniquete de la Policía"

La víctima sufrió una herida "de entidad grave" por la que solicita una pena de nueve años y seis meses de cárcel

Los dos acusados, L. F. L.. M. y Nichole Millaray B. M., en el juicio celebrado este martes en la Audiencia Provincial de Zaragoza.

Los dos acusados, L. F. L.. M. y Nichole Millaray B. M., en el juicio celebrado este martes en la Audiencia Provincial de Zaragoza. / JAIME GALINDO

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Zaragoza

Una puñalada en la femoral y una nariz fracturada. Son las respectivas lesiones que presentaban un joven, L. F. L. M., y su expareja, Nichole Millaray B. M., como consecuencia de un enfrentamiento que tuvo lugar en un piso de Las Fuentes después de coincidir ambos en una discoteca de la ciudad. Sobre lo que pasó en el interior de esta vivienda de la calle Rodrigo Rebolledo se ha hablado largo y tendido esta misma mañana en la Audiencia Provincial de Zaragoza, donde el varón ha acusado a la chica de asestarle una puñalada que a punto estuvo de costarle la vida aquella madrugada del 21 de diciembre de 2024. Y al final ha confesado Nichole que así lo hizo sin que haya abundado en más detalles por apoderarse de ella los nervios...

"Fuimos en taxi a su casa, pero su amiga y mi amigo se fueron al rato. Ella me empezó a recriminar que volviera con ella, echó el seguro a la puerta y escondió las llaves (...) Sacó un cuchillo de su muslo derecho, forcejeamos porque ella se puso de pie y vino a por mí... Caímos al sofá y aprovechó para darme un puñalada en la pierna. Desperté con el torniquete de la Policía porque estaba inconsciente", ha declarado el varón a preguntas de la fiscal, quien solicita la misma condena -dos años de prisión- para los dos acusados, ambos de nacionalidad colombiana, a pesar de la disparidad de la gravedad entre sendas lesiones.

Gravedad de la puñalada

Y es que las forenses han coincidido en que la puñalada ocasionó una herida "de entidad grave" que le llevó a pasar dos veces por quirófano, motivada la segunda intervención quirúrgica por una "serie de complicaciones" como, por ejemplo, "diferentes sepsis". Por eso, su abogado, Rafael Ariza, solicita una pena de nueve años y seis meses de cárcel por un delito de homicidio en grado de tentativa y, alternativamente, plantea seis años de cárcel por un delito de lesiones con deformidad o cinco años de cárcel por un delito de lesiones con instrumento peligroso. "Pedir la misma pena para cada uno me parece injusto. Esa herida es mortal: el 90% de los toreros que mueren, muere así", ha expuesto Ariza en el trámite de los informes ante el tribunal adscrito a la Sección Primera, presidido por el magistrado Alfonso Ballestín.

Sobre la gravedad de la puñalada también se han pronunciado los agentes de la Brigada de Seguridad Ciudadana, quienes se desplazaron de inmediato hasta el lugar de los hechos. "Nos abrió la madre de la detenida y estaba fregando la sangre en el rellano. El suelo del salón estaba lleno de sangre y él estaba adormilado. Fuimos a asistirlo y le pusimos el torniquete. Le costó bastante hasta que empezó a respondernos con claridad y nos contó que su expareja le había apuñalado en la pierna", ha declarado uno de estos agentes.

Una versión completamente diferente de lo sucedido había ofrecido Nichole Millaray hasta que ha claudicado en el interrogatorio de la fiscal para confesar que "sí" que apuñaló a la víctima. Pero antes había aludido a un episodio previo en una discoteca aunque ningún otro testigo ha podido aportar detalles sobre esos "puñetazos en la cara" que ha referido ella. Por esa agresión, su abogado, Héctor Cinca, solicita cuatro años y seis meses de cárcel.

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