Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tres muertes violentas en Aragón en 2026: lo que se sabe y lo que aún investiga la Policía

La comunidad ha sufrido un inicio de año marcado por la violencia, con tres personas fallecidas en Huesca y Zaragoza, incluyendo dos crímenes machistas y un homicidio tras un robo

Tres crímenes en Aragón en 2026: lo que se sabe y lo que aún investiga la Policía

Pablo Ibáñez/Miguel Ángel Gracia

Zaragoza

La crónica negra se ha cebado este año con Aragón, que ha vivido un 2026 de luto. El inicio de año ha dejado un balance especialmente duro en materia de sucesos en la comunidad. En apenas unos meses, tres personas han perdido la vida en diferentes hechos violentos en Huesca y Zaragoza. Han sido casos que han conmocionado a la sociedad. Y lo siguen haciendo, dado que algunos continúan en investigación judicial.

El caso de María Paloma, vecina de Barbastro de 53 años, comenzó como una muerte aparentemente accidental o incluso un posible suicidio. Su cuerpo fue hallado el 17 de enero en el barranco de La Palomera, en Colungo (Huesca), una zona de difícil acceso que en un primer momento apuntaba a una caída.

Sin embargo, la autopsia cambió por completo la investigación al revelar lesiones incompatibles con una muerte accidental, lo que llevó a la Guardia Civil a reabrir el caso en secreto durante semanas. El 13 de marzo se confirmó que se trataba de un crimen machista.

Imagen de la zona en la que fue encontrado el cuerpo de María Paloma.

Imagen de la zona en la que fue encontrado el cuerpo de María Paloma. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Días después fueron detenidos el marido de la víctima y su actual pareja. El juez decretó prisión provisional para la pareja sentimental, mientras que el exmarido quedó en libertad con cargos. Las investigaciones apuntan a un posible móvil económico relacionado con el patrimonio de la víctima, aunque no se descartan otras hipótesis.

Posteriormente, los agentes concluyeron que el crimen no se habría producido en el barranco, sino en la vivienda de la víctima en Barbastro, desde donde el cuerpo habría sido trasladado para simular un accidente. El caso continúa abierto.

Asesinato en plena calle

El 21 de marzo, Silvia fue asesinada a tiros en la calle Cardenal Cisneros, en el barrio de Las Fuentes, por su expareja, que segundos después acabo suicidándose.

La mañana del crimen estuvo marcada por las alertas al 112 sobre las 8.00 horas. La madre y la hija del agresor avisaron de que estaba enviando mensajes en los que anunciaba que «iba a acabar con todo».

La Policía Nacional se desplazó hasta su negocio, relacionado con videojuegos de tiro, en el barrio de Delicias ante la posibilidad de un intento de suicidio, pero el hombre no se encontraba allí.

Instantes después, hacia las 9.20 horas, el hombre acorraló a Silvia cuando acudía a su trabajo en una peluquería y le disparó en plena vía pública. Tras el ataque, se quitó la vida en el mismo lugar. Portaba armas de fuego, en una agresión planificada.

A estos dos asesinatos machistas se sumó un tercer suceso que tuvo lugar en la madrugada del 22 de marzo en el área de servicio del Hotel Rausán, en Alfajarín (Zaragoza), donde un camionero perdió la vida tras otro episodio violento.

Según la investigación, la víctima, de nombre Boban, sorprendió a otro hombre cuando intentaba robarle combustible de su camión mientras dormía. Al intentar impedir el robo, ambos forcejearon, y el presunto ladrón huyó subiendo a su vehículo.

El camión del atropello del camionero que descansaba en el área de servicio.

El camión del atropello del camionero que descansaba en el área de servicio. / Pablo Ibáñez

Durante la fuga, atropelló al camionero, que murió prácticamente en el acto. El sospechoso fue detenido poco después por la Guardia Civil en el término municipal de El Burgo de Ebro, gracias en parte a las cámaras de videovigilancia de la zona. Días después ingresó en prisión en Zuera.

En este caso, las cámaras de videovigilancia del área fueron clave para dar con el conductor del camión. De hecho, fue lo primero que consultaron los agentes de la Guardia Civil que se personaron a investigar lo sucedido.

En ese momento se activó una operación jaula para dar cuanto antes con el paradero de este camionero y evitar que se le pudiera perder la pista. La colaboración de otro transportista fue esencial, ya que el conductor no se fue muy lejos y se le pudo detener antes del amanecer en un área de servicio de El Burgo de Ebro, a escasos 20 kilómetros.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents