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El Instituto Ramón y Cajal y el Benjamín Jarnés de Zaragoza también suspenden las salidas extraescolares tras la muerte de un alumno del IES Ítaca

Los claustros suspenden las actividades que supongan la salida de las instalaciones escolares en solidaridad con los dos compañeros docentes que serán juzgados

Imagen de archivo de las instalaciones del IES Ramón y Cajal de Zaragoza

Imagen de archivo de las instalaciones del IES Ramón y Cajal de Zaragoza / ANDREEA VORNICU

Zaragoza

El claustro de Profesores del IES Ramón y Cajal y el del IES Benjamín Jarnés, ambos de Zaragoza, han decidido este martes suspender todas las actividades extraescolares cuya realización suponga la salida del alumnado del centro. La medida reacción se enmarca en la situación que actualmente viven dos profesores del IES Ítaca de Zaragoza, que ya anunció la misma decisión hace unos días, tras conocerse que dos profesores serán juzgados por la muerte del alumno Mario Conesa en un viaje a Bélgica en 2022. El lunes ya hizo lo propio el IES El Picarral, concretamente el departamento de Educación Física.

El IES Ramón y Cajal de Zaragoza explica que, a tenor de los hechos, relacionados con el desamparo del profesorado que realiza actividades extraescolares con alumnado fuera del centro, y en solidaridad con el claustro del IES Ítaca, no va a llevar a cabo más salidas escolares en este final de curso. Por su parte, el IES Benjamín Jarnés ha dado a conocer su postura a través de un comunicado.

Eso sí, el claustro del centro Ramón y Cajal matiza que excepcionalmente “se podrán realizar aquellas que ya hayan sido pagadas y cuyo importe no pueda ser objeto de devolución”.

Además, los docentes de este instituto exigen a las autoridades educativas que “legislen de manera clara y urgente las condiciones y la documentación necesaria para la realización de actividades extraescolares, con o sin pernocta, de manera que, como cualquier otro profesional, el docente sepa de forma expresa sus obligaciones, responsabilidades, horario y emolumentos”.

Otra de sus reivindicaciones hace mención a la necesidad de una “debida protección jurídica por parte de la administración para aquellos docentes que, en beneficio del proceso de enseñanza-aprendizaje de su alumnado, abandonan temporalmente su domicilio, su familia, etc.”.

El profesorado también solicita que, si los docentes son responsables durante 24 horas de los grupos de alumnos con los que realizan una movilidad, esta dedicación sea considerada y retribuida como una guardia como el resto de las profesiones.

Compromiso de las familias

El claustro del IES Ramón y Cajal de Zaragoza pide elaborar un documento para las familias del alumnado que suponga un compromiso de las mismas respecto a las acciones que se deriven del comportamiento de sus hijos e hijas en el transcurso de la actividad extraescolar: “Especialmente si esta requiere un traslado fuera de la ciudad y pernocta”.

Finalmente, los docentes subrayan lo atrasada que se encuentra la normativa en el ámbito educativo con respecto a la protección y a la consideración de la figura del docente: “En un mundo en el que cada día faltan más profesionales de la enseñanza (44 millones en todo el mundo según el último informe de UNESCO), en el que cada vez hay menos vocaciones o en el que estas se pierden transcurridos los primeros años de ejercicio en un porcentaje cada vez más alto; en un mundo en el que cada día es más necesario reforzar la escuela como vehículo transmisor de los valores democráticos y cívicos y del pensamiento crítico, resulta una irresponsabilidad extrema descuidar y no poner en valor el magisterio, al igual que lo es no calibrar las consecuencias futuras de no poseer una educación sólida, comprometida, transformadora y con los recursos suficientes para servir adecuadamente a la sociedad y a sus ciudadanos”, concluyen desde el IES Ramón y Cajal.

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