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Pablo Cebolla, el joven desaparecido en Zaragoza que movilizó a todo el mundo durante 72 días

Las pruebas de ADN confirmaron este martes que el cadáver hallado el pasado 26 de abril en La Cartuja era el del chico de Alhama de Aragón

Una de las primeras batidas para buscar a Pablo Cebolla (arriba a la derecha), en Pina de Ebro.

Una de las primeras batidas para buscar a Pablo Cebolla (arriba a la derecha), en Pina de Ebro. / Miguel Ángel Gracia

Zaragoza

Las pruebas de ADN pusieron fin este martes a 72 días de angustia y batidas continuas en el entorno del Río Ebro para encontrar a Pablo Cebolla, el joven de Alhama de Aragón que desapareció la madrugada del 12 al 13 de febrero en Zaragoza. Esa noche, había acompañado a algunos de sus amigos a la céntrica discoteca de Kenbo, quienes entraron unos minutos para comprar sus consumiciones y, cuando salieron, ya no dieron con Cebolla.

Esa misma noche, al comprobar que Cebolla no había regresado al piso en el que residía en la capital aragonesa, sus padres pusieron la correspondiente denuncia en la comisaría de Delicias. De hecho, en la mañana siguiente el joven había quedado con un amigo para ir a su Alhama natal a los Carnavales, cita a la que tampoco acudió. Se activaron entonces todos los recursos disponibles en ese momento para intentar localizarle y familiares y amigos llenaron Zaragoza de carteles alertando de su desaparición.

La primera semana de búsqueda se centró, sobre todo, entre el puente de Piedra y el de Hierro, donde las cámaras de videovigilancia lo habían captado por última vez, en las inmediaciones del Club Náutico Esos días se implicaron casi todas las unidades de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, así como el grupo especializado de desaparecidos. La búsqueda comenzó por tierra, agua (buzos y bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza) y aire (drones y helicópteros), aunque el caudal del Ebro no ayudaba.

También se sumaron los GEO y la Unidad Canina de Seguridad Ciudadana, desde Madrid, así como voluntarios de Protección Civil y una coordinación de las labores de búsqueda con la CHE. Los familiares y amigos del joven alhameño organizaron a principios de marzo su primera batida, con medio centenar de voluntarios rastreando entre las localidades de la ribera de El Burgo y Pina de Ebro. Alguna de las posteriores incluso llegó a suspenderse por el tiempo. El 6 de marzo fue la UME quien se sumó a los trabajos.

La UME se suma a la búsqueda de Pablo Cebolla tras 21 días desaparecido en Zaragoza

Nadie tiró la toalla en la búsqueda del joven. El 22 de abril, aprovechando la bajada en el caudal del río, los buzos regresaron en su enésimo intento de dar con él. Unos días antes, un viandante había localizado a otro de los jóvenes desaparecidos en la ciudad, Ares Miguel Tiziano, que fue localizado junto al Gállego a mediados de ese mes.

El día 25 se organizó una nueva batida por parte de familiares y amigos en Los Galachos de La Alfranca, aunque fue un día después, el 26, cuando otro viandante halló un cuerpo en torno a las 16.30 horas en las inmediaciones del Ebro, a su paso por el barrio rural zaragozano de La Cartuja Baja. Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Aragón para proceder a su autopsia e identificación, que ha culminado este martes con la confirmación de que el cadáver era el de Pablo Cebolla.

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