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Del susto a la anécdota viral: Jumpers instalará una alarma en el bar de Zaragoza donde un intruso se quedó comiendo "snacks" mientras esperaba a ser detenido

El insólito robo en un bar de Zaragoza, con el ladrón comiendo y bebiendo antes de que llegasen los agentes de policía, genera esta colaboración con la conocida marca

Miguel Giménez y Cristian Lardiez, con sendos paquetes de Jumpers en las manos.

Miguel Giménez y Cristian Lardiez, con sendos paquetes de Jumpers en las manos. / Servicio Especial

Zaragoza

Hay historias que parecen inventadas, pero no lo son. Y la que ha vivido Miguel Giménez en su bar de Zaragoza se ha convertido en una de esas escenas difíciles de olvidar. Desde que un ladrón rompió el pasado lunes 4 de mayo uno de los cristales de la puerta hasta que los agentes de la Policía Nacional lo detuvieron minutos después se fueron sucediendo distintas situaciones que, lejos de acabar ahí, han tenido continuidad hasta acabar con el ofrecimiento de una empresa de "snacks" para instalar una alarma en el local. Así, como suena.

La surrealista situación ha dado tanto que hablar que incluso la propia marca Jumpers se ha puesto en contacto con el propietario del bar del campo de fútbol de Santo Domingo de Silos, en el zaragozano barrio de Las Fuentes, para ofrecerle la instalación de una alarma con todos los gastos pagados.

"En las redes sociales la gente no paraba de etiquetar a Jumpers diciendo ‘vaya promoción’. Por seguir la interacción incluso comenté yo la situación y, cuál fue mi sorpresa, me escribieron para decirme que querían pagarme una alarma", relata Miguel.

Aún abrumado por la situación, accedió a las intenciones de Jumpers: “La verdad es que estaba planeando instalarme una alarma, pero me da un poco de apuro que la paguen ellos. Se han ofrecido y finalmente lo vamos a hacer”, explica Miguel, que todavía no ha concretado fecha para la instalación.

“Me dijeron, un poco en tono de broma, que querían premiarme por ser un ‘adicto a los Jumpers’”, comenta entre risas.

El propietario reconoce que la propuesta le sorprendió y también le hizo gracia. “Ellos se mueven muy bien en redes sociales y vieron la oportunidad porque mucha gente les estaba etiquetando”, explica. Jumpers se puso en contacto con él a través de Instagram.

El ofrecimiento llega además en un momento en el que Miguel ya estaba valorando reforzar la seguridad del local. “Yo ya tenía pensado poner una alarma. Además, la Policía me dijo que, si ven fácil entrar en un local, pueden volver”, señala.

Eso sí, en su caso, instalar cámaras de vigilancia no es tan sencillo en su caso, ya que el bar está situado dentro de un colegio y existen limitaciones por la presencia de menores. Aun así, confirma que la alarma sí se instalará.

“Este es mi bar”

Miguel todavía recuerda la mañana de lunes en la que su encargado se encontró a una persona en su bar. El episodio fue tan extraño como tranquilo. Su encargado encontró a un hombre dentro del bar y le preguntó qué hacía allí. La respuesta fue inesperada. “Le dijo que este era su bar”, cuenta Miguel.

El encargado decidió salir y llamar a la Policía. Mientras tanto, el hombre permaneció dentro del local. “Terminó de comerse un bocadillo de atún, dos cervezas, la bolsa de Jumpers y hasta un regaliz”, relata.

Miguel asegura que el hombre no causó daños importantes ni mostró actitud violenta. “Tengo televisiones y podía haber roto algo, pero no lo hizo. Da la sensación de que solo quería comer”, explica.

Tampoco se llevó el dinero que había a la vista. “Había monedas y ni las tocó. Sí miró la caja registradora, pero no cogió nada”, añade.

Una historia insólita que empezó con unas cervezas y una bolsa de Jumpers y que ha terminado con una colaboración inesperada entre una marca de "snacks" y un bar zaragozano.

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