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Condenado un empleado de una inmobiliaria por quedarse con 12.195 euros de fianzas

El acusado ha aceptado seis meses de cárcel como autor de un delito de estafa

El acusado, M. G. L., en el juicio celebrado este lunes en la Audiencia Provincial de Zaragoza.

El acusado, M. G. L., en el juicio celebrado este lunes en la Audiencia Provincial de Zaragoza. / A. T. B.

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Zaragoza

Un trabajador de una agencia inmobiliaria de Zaragoza, M. G. L., aceptó ayer una condena de seis meses de prisión al reconocer que se quedó con 12.195 euros, los cuales procedían de las fianzas que los clientes le iban abonando por reservas de alquiler o de la intermediación en la venta de sus pisos. Son diez perjudicados a quienes en los próximos días se les devolverán sendos importes -el mayor es de 5.884 euros-, ya que antes del juicio depositó esta cantidad en las arcas del Juzgado además de otros 5.000 euros en favor de la empresa en la que trabajaba: Gabinete Inmobiliario Zaragoza SL. Y, a pesar de que la pena es inferior a los dos años de cárcel, deberá ingresar en prisión por ser reincidente.

Así lo acordó el tribunal adscrito a la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Zaragoza, presidido por la magistrada Pilar Lahoz, una vez que se dictó in voce la sentencia tras el acuerdo al que llegaron el ministerio fiscal, la acusación particular a cargo del abogado Carlos Castillo y la defensa ejercida por el letrado Marco Antonio Navarro. Son seis meses de cárcel por un delito continuado de estafa a pesar de que inicialmente se solicitaban hasta dos años y seis meses de cárcel. Pero esta petición de condena se rebajó al aplicarse la atenuante muy cualificada de reparación del daño y la atenuante de trastorno mental.

El 'modus operandi'

Las operaciones se remontan al tercer trimestre de 2021, cuando el acusado cerró una decena de acuerdos con distintos clientes en concepto de reservas de alquiler o fianzas sobre inmuebles que se arrendaban a través de la agencia inmobiliaria. También concertó la intermediación en la venta de sus pisos. Pero estas sumas de dinero, desde los 450 hasta incluso 5.844 euros, nunca se ingresaron en la cuenta bancaria de la empresa, sino que él mismo las destinaba a su enriquecimiento personal.

"Las destinaba a fines propios sin ingresarlas en la cuenta de la inmobiliaria -ajena a las tramas del acusado- y sin que sirvieran al fin pretendido por dichos clientes, es decir, en ninguno de los casos gestionó el alquiler o la venta de los pisos", expone el escrito de acusación de la Fiscalía, al que mostró su conformidad el encausado a la hora de aceptar la condena de seis meses de prisión. La causa la ha dirigido el Juzgado de Instrucción número 4 de Zaragoza.

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