El escurridizo Antonio Ariza vuelve a prisión por otro atrincheramiento en Zaragoza
El delincuente se atrincheró en una vivienda abandonada porque la Policía le iba a detener por quebrantar una orden de alejamiento con su expareja

El detenido, Antonio Ariza López, cuando fue juzgado por una reyerta en el barrio de Las Fuentes que tuvo lugar en la madrugada del 8 de julio de 2010. / EL PERIÓDICO
El archiconocido Antonio Ariza López, de 40 años, ha pasado un buen tiempo de su vida en la cárcel de Zuera. En 2012, sin ir más lejos, fue condenado a cinco años de prisión por participar en un tiroteo y en una reyerta en Las Fuentes junto a su hermano José Luis. Pero, en 2018, volvió a ingresar en prisión por un robo en una vivienda y unas amenazas con arma de fuego a su por entonces pareja sentimental. En cualquier caso quedó en libertad a los pocos años hasta que hace unos días ha regresado al centro penitenciario por quebrantar una orden de alejamiento con una mujer con la que había tenido una relación sentimental, justo un mes después de que el 16 de abril se atrincherara en un piso que okupaba en Santa Isabel tras un altercado con sus vecinos. Y el pasado viernes volvió a atrincherarse armado con un machete de 40 centímetros y una escopeta para evitar ser detenido...
Por el atrincheramiento de Santa Isabel quedó en libertad, pero el juez de la Plaza número 2 de Violencia sobre la Mujer ha acordado ahora su ingreso en prisión habida cuenta de su reincidencia y conflictividad. En 2024, por ejemplo, se le imputó el incendio intencionado de 21 contenedores además de la treintena de antecedentes que figuran en su ficha policial: estafas, amenazas, robos con fuerza o malos tratos. De esta forma se había convertido en "una fuente recurrente de preocupación" entre los vecinos del barrio, donde residía en un piso okupa en la avenida Santa Isabel (52).
Otro atrincheramiento
A Antonio Ariza se le detuvo el pasado viernes día 15 mayo, en torno a las 17.15 horas, cuando la Policía le localizó en las inmediaciones de la avenida Cataluña. Son unas gestiones que había asumido el Grupo de Policía Judicial de la comisaría de Arrabal por quebrantar Ariza una orden de alejamiento respecto a su expareja. Pero se dio a la fuga y escaló a un inmueble abandonado para colarse por una de las ventanas.

MIGUEL ÁNGEL GRACIA
A partir de ese momento se activó un operativo en el que se solicitó la intervención de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), cuyos efectivos lograron que Ariza abriera una puerta una vez que establecieron un perímetro de seguridad y aseguraron cualquier vía de escape. Se había armado con una barra metálica, un machete de 40 centímetros, dos pinchos metálicos y una escopeta sin que conste que arremetiera contra los agentes.
Solo un mes antes, en la tarde del 16 de abril, el Equipo de Negociadores tuvo que intervenir en otro atrincheramiento de Ariza en el domicilio que okupa en la avenida Santa Isabel. Y es que, a lo largo de esa misma tarde, había mantenido un doble enfrentamiento con sus vecinos. "La reiteración delictiva y la conflictivdad asociada al detenido habían convertido su figura en una fuente recurrente de preocupación para vecinos del barrio, obligando a frecuentes intervenciones policiales", han subrayado fuentes oficiales de la Jefatura Superior de Policía de Aragón.
Suscríbete para seguir leyendo
- Dani Tasende, el primer descendido con el Real Zaragoza que encuentra nuevo equipo: este es su destino
- El Gobierno de España autoriza una inversión récord para rehabilitar carreteras de Aragón: estas son las elegidas
- La apuesta con todo del Real Zaragoza por Diego Fuoli y los goles de Jesús de Miguel
- Gloria Estopá cambia el Valencia Basket por el Casademont Zaragoza y será la segunda de Carlos Cantero
- La cesión, la salida más probable en el Real Zaragoza para Adrián Liso: así está la situación
- McDonald's continúa su expansión por Aragón: abrirá su primer restaurante en una localidad de 20.000 habitantes
- Detectado un brote de viruela del mono en Zaragoza: ya hay más casos que en los tres últimos años
- Atracan a punta de navaja un Panishop en Zaragoza