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Robo con fuerza

Un preso de Zuera confiesa en media hora un robo en un bar de Miralbueno y unas coacciones a una familia del Oliver

El acusado ha aceptado seis meses de cárcel y una multa de 90 euros en las dos vistas celebradas a las 12.00 y las 12.30 de este martes

Imagen de archivo de la cárcel de Zuera.

Imagen de archivo de la cárcel de Zuera. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

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Zaragoza

Por un intento de robo en un bar de Miralbueno y unas coacciones a una familia del Oliver. A las 12.00 y a las 12.30 horas. Son dos de los juicios que este martes se han celebrado en un mismo Juzgado de Zaragoza. Y, en ambas vistas, el acusado ha sido el mismo individuo: un varón, L. G. M., que en estos momentos permanece encarcelado en la prisión de Zuera. De hecho, su traslado a la Ciudad de la Justicia ha sido de lo más provechoso porque en apenas media hora se han celebrado los dos juicios, ya que en ambos casos se ha declarado culpable de los dos delitos que le imputaban.

Han sido dos vistas de conformidad que se han celebrado en la Plaza número 7 de la Sección de Penal del Tribunal de Instancia de Zaragoza, cuyo titular, el magistrado Jorge Sánchez Parellada, ha dictado in voce sendas condenas. Por el intento de robo en Gust Tavern, situado en la plaza de los Lagos Azules (2), el acusado ha aceptado seis meses de cárcel por un delito de robo con fuerza en las cosas en grado de tentativa, ya que se le ha reconocido la atenuante de drogadicción.

El robo

Así consta en el acuerdo suscrito entre el ministerio fiscal y su abogado defensor, Daniel Romero, en el cual no se ha fijado ninguna indemnización al establecimiento perjudicado porque su propietario ha ratificado hoy que no reclama nada por los daños ocasionados en la madrugada del 17 de junio de 2024. Además, el magistrado ha instado al letrado a aportar la documentación necesaria para pronunciarse sobre la suspensión de la condena, ya que se ha alegado que debe someterse a tratamiento de deshabituación de drogas.

Y, solo media hora después, L. G. M. ha vuelto a sentarse en el banquillo de los acusados. En esta segunda ocasión lo ha hecho para aceptar el pago de una multa de 90 euros por intentar forzar con un pico la puerta de una vivienda del barrio Oliver. Inicialmente afrontaba dos años de cárcel por un delito de coacciones.

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