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Una noche en vilo en Robres por el incendio de la Sierra de Alcubierre: “Ha sido un infierno”

Los vecinos de Robres lograron salvar las granjas de animales gracias a la rápida intervención de los agricultores con sus tractores creando cortafuegos

Vista aérea del incendio de Alcubierre

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Robres (Huesca)

Los montes de Robres, al otro lado de la cara de la Sierra de Alcubierre en el que se originó ayer un virulento incendio forestal, se han levantado este miércoles completamente ennegrecidos, pasto de las llamas que avanzaron sin control a lo largo de una noche que se hizo eterna. En algunos puntos, el fuego se quedó muy próximo a la carretera que conecta con Alcubierre, a partir de donde se ha cortado el tráfico en dirección a Leciñena, pues varias patrullas de la Guardia Civil han estado regulando el acceso y solo han permitido el paso al personal que está participando en el operativo de extinción.

Ha sido un noche muy larga para los vecinos de este municipio situado ya en la provincia de Huesca, donde sus agricultores ya se lanzaron ayer por la tarde al monte para crear cortafuegos con los tractores. Y ha surtido efecto en la medida en la que han logrado salvar las granjas de animales. Pero el paisaje es desolador mientras los helicópteros no dejan de ir y venir para cargar y descargar agua en el frente del incendio, ya hacia Alcubierre, cuya evolución ha mantenido en vilo a vecinos de Robres como Jesús, quien ha lamentado ante este diario que se trata de “una catástrofe muy grande”.

Varios vecinos de Robres siguen la evolución del fuego en la televisión, en un bar de la localidad.

Varios vecinos de Robres siguen la evolución del fuego en la televisión, en un bar de la localidad. / MIGUEL ANGEL GRACIA

“El fuego empezó bastante lejos, pero en cuestión de dos horas se vino a Robres. Y ha sido un infierno. Por la noche se veían las llamaradas y pensábamos que iba a llegar al pueblo. Por toda la sierra se veían los rotativos de los agricultores, se volcaron todos, que se hizo una llamada por los altavoces del pueblo y en media hora se reunieron todos en el campo de fútbol (…) Se puso mucho humo, pero nos dijeron que estuviéramos tranquilos, que no hacía falta evacuar”, ha relatado Nacho, quien esta mañana, prismáticos en mano, se ha acercado a la zona afectada para conocer el alcance de lo sucedido. Se han quemado los pinos, las carrascas y las sabinas de la sierra, además de los matorrales de las lomas. “A mí me gusta salir al monte a correr y me moriré sin verlo verde otra vez”, ha contado este mismo vecino con la vista puesta en los picos Puntaza y Castellazo, por donde ayer corría el fuego completamente descontrolado.

Hay granjas que se han salvado de milagro, pues el fuego ha estado a punto de saltar los caminos, lo que habría provocado una auténtica tragedia. Una de estas instalaciones ganaderas, por ejemplo, estaba siendo custodiada por un furgón de la Unidad Milltar de Emergencias (UME) por si las fuertes rachas de viento que están soplando pudieran reavivar algún tipo de rescoldo. Es, de hecho, la granja de un padre y de su hijo que esta pasada noche han permanecido allí hasta las 02.00 horas. “Estamos deshechicos. A lo que nos dimos cuenta ya teníamos el fuego aquí. A las nueve de la noche estábamos rodeados de fuego y, si no llega a ser por la gente de todos los pueblos, de Robres, de Alcubierre, de Grañén, de Montesusín, que no me quiero dejar a nadie que quede claro, se nos quema todo. Estamos muy agradecidos. La gente siempre responde”, han agradecido estos dos vecinos de Robres.

Mucho más cerca se quedó el fuego de la granja de cerdos que tiene Daniel Vizcarra más arriba que la de ellos. “Pasé miedo porque no sabía cómo iba a acabar esto. Estaba acojonado, el fuego no se controlaba y el problema fue el cierzo”, ha explicado Daniel, quien ha coincidido con sus compañeros en que los agricultores le salvaron la granja. “Si no hubiéramos labrado los campos, se hubiera pegado fuego”, ha dicho. Además, a lo largo de la tarde y de la noche, tres dotaciones de bomberos estuvieron refrescando los flancos.

Varias naves de una granja en Robres al borde del terreno afectado por el incendio

Varias naves de una granja en Robres al borde del terreno afectado por el incendio / Miguel Ángel Gracia

Uno de estos agricultores que no dudó en salir con su tractor al pie de la Sierra de Alcubierre ha afirmado que en el campo de fútbol de Robres se concentraron unos 25 tractores, “incluso alguno de Leciñena”, que acudieron a la llamada del Ayuntamiento. En su caso estuvo trabajando desde las 20.15 hasta las 23.00 horas en la conocida como Cuesta de la Cabañera, mientras que otros compañeros se dirigieron a la zona de la Puntaza y el Castellazo. “Salimos con gradas de disco porque vuelve más la tierra, tapa la paja y es más difícil que pase el fuego. Cuando empecé a labrar, el fuego estaba lejos, pero en menos de 20 minutos se me puso a 200 metros y fuimos retrocediendo. Había peligro, con el humo y el polvo de los tractores apenas se veía”, ha narrado este agricultor, quien esta mañana ha podido comprobar el estado en el que ha quedado la zona. “Da pena ver todo abrasado”, ha lamentado. Es el panorama que él y todos sus paisanos ven en Robres.

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