Incendios forestales
Una vecina de Barluenga dio el aviso del incendio de Loporzano: “Nos asustamos y llamamos a los servicios de emergencia”
El fuego, que ha obligado a evacuar dos núcleos de población, deja una profunda tristeza entre los residentes de la zona que han visto amenazada la vida en sus pueblos

Miguel Ángel Gracia
La tarde del sábado parecía una más de verano en Loporzano, San Julián de Banzo o Barluenga. En una de las piscinas, Vega Pego disfrutaba del día junto a su hermana, sus primas y unas amigas cuando una columna de humo rompió la tranquilidad. “Nos asustamos y llamamos a los servicios de emergencia y a nuestros padres”, ha recordado. Fue una de las primeras personas en advertir el incendio que, horas después, puso en jaque a varios núcleos de población del municipio de Loporzano, con cinco vecinos de San Julián de Banzo y 12 de Chibluco desalojados desde las 4.00 horas de la madrugada de este domingo.
Después de dar el aviso, la joven subió con sus acompañantes para intentar ver qué estaba ocurriendo. “Acudimos a ver el fuego y, cuando vimos que ya no podíamos hacer nada, bajamos. Ya estaban aquí los servicios de emergencia”, ha relatado. Lo que había comenzado como una columna de humo pronto se convirtió en una sucesión de sirenas, vehículos de emergencia y una tensión prolongada.
“Han sido horas de mucha incertidumbre. Nadie sabía cómo avanzaba el fuego”, ha resumido Vega, quien, aunque no tuvo que abandonar su casa, no ha dejado de pensar en quienes sí recibieron la orden de evacuar. “Si te llaman a las cuatro de la mañana será por algo muy preocupante”. También ha hablado de la tristeza que deja el incendio: “Da mucha pena porque es gente que se ha criado aquí y tiene toda su vida en el pueblo”.
Ese sentimiento lo comparte Inmaculada Banzo, vecina de Barluenga, quien ha vivido otras emergencias similares. “Aquí ya hemos tenido bastantes sustos con el fuego”, ha explicado. La experiencia le hizo comprender desde el primer momento que la situación era seria: “Ver toda la parafernalia de medios te hace pensar que si hay tanto es porque hay mucho fuego”.

Los efectos de INFOAR refrescan una de las zonas quemadas por el fuego. / Miguel Ángel Gracia
La noche apenas dio tregua. “Hemos estado media noche durmiendo y media noche despiertos, pero siempre con miedo”, ha indicado. Más que por su propia vivienda, la preocupación está puesta en quienes tuvieron que salir de casa en plena madrugada: “Lo han pasado muy mal. Había un chico que vivía de alquiler y no tenía dónde ir, y le tuvieron que buscar un hostal”. También recuerda que una persona mayor tuvo que ser evacuada en ambulancia.
Incendios anteriores
Inmaculada sabe lo que supone una orden de desalojo: “Aquí ya hemos vivido incendios y también nos evacuaron. Es un muy mal trago tener que irte de casa sin saber si cuando vuelvas seguirá en pie”. Esta es una sensación que, durante la madrugada del domingo, compartieron los vecinos de los pequeños pueblos que rodean Loporzano, donde el incendio transformó en cuestión de horas una tranquila tarde de verano en una noche de miedo e incertidumbre.
Alejandro Caudevilla, vecino de Barluenga y exalcalde de Loporzano, ha apostillado que las últimas horas se han vivido con preocupación en la localidad, donde se ha instalado el Puesto de Mando Avanzado (PMA) que coordina las labores de extinción del incendio. “La gente ha estado muy preocupada por el temor de que el fuego pueda venir hacia aquí”, ha indicado. Él mismo estuvo siguiendo de cerca la evolución del incendio durante buena parte de la tarde y la noche: “Estuve arriba bastante rato y el problema es que el viento cambia mucho. Es muy fácil que el fuego se vaya de un sitio a otro”.
Alejandro comprende especialmente la situación de los vecinos que han tenido que abandonar sus casas: “No es nada fácil. A nadie le gusta marcharse de su casa, aunque haya todo el peligro del mundo. Si hay que irse, hay que irse, pero no gusta”. Mientras los equipos de extinción trabajaban sobre el terreno, él decidió quedarse en Barluenga colaborando desde el PMA. “He estado aquí dándoles agua, café y todo lo que necesitaban. No me he movido de aquí”, ha detallado.
El vecino reconoce que incendios como este generan una enorme carga emocional: “Los fuegos crean muchísima impotencia. Todos. Y, sobre todo, al que le afecta directamente”.
Su experiencia al frente del ayuntamiento le hace hablar con conocimiento de causa: “Durante los años que fui alcalde tuvimos muchísimos incendios. Recuerdo que un año Loporzano fue el municipio de España con más fuegos registrados”. A su juicio, algunos se producen por accidentes, pero otros “pueden ser intencionados”.
Suscríbete para seguir leyendo
- El incendio de Loporzano, en Huesca, en directo: el fuego avanza por varios flancos, obliga a desalojar dos municipios y corta la carretera
- Un espectacular incendio de un coche en el aparcamiento del centro comercial de Puerto Venecia en Zaragoza sorprende a la clientela
- Cae una banda que robó casi 800 móviles para estafar más de un millón de euros a una compañía: todos los detalles de la macrooperación policial 'Simpa' en Aragón
- Así ha sido la doble infracción de un conductor en Zaragoza: triplica la tasa de alcohol y realiza una maniobra temeraria
- El crimen del congelador: el espeluznante asesinato que heló a todo un barrio de Zaragoza
- Muere otro parapentista en el Pirineo tras un nuevo accidente en Castejón de Sos
- Detenido en Zaragoza por transportar casi un kilo de drogas en patinete
- Sofocan el fuego en un camión cargado de vehículos híbridos y eléctricos que circulaba por la AP-2