Drones, carritos de bebé y restos fúnebres: el increíble catálogo de los 14.000 despistes al año de los zaragozanos
Los ciudadanos que encuentran objetos perdidos y los entregan a la Policía Local de Zaragoza tienen la opción de reclamarlos tras dos años de custodia sin dueño

Miguel Ángel Gracia
Hay objetos que uno espera encontrar en la oficina de Objetos Perdidos. Estos son llaves, carteras, gafas o teléfonos móviles. Pero luego hay otros. Esos que obligan a los agentes a levantar la vista y preguntarse cómo demonios alguien ha podido olvidarse de eso. En Zaragoza no solo se pierden artículos cotidianos. También desaparecen carritos de bebé, sillas de ruedas, andadores de ancianos, drones, urnas fúnebres con cenizas de personas difuntas, alianzas de boda o costosos dispositivos electrónicos que superan los 1.000 euros.
La Unidad de Objetos Perdidos de la Policía Local recibe cada año alrededor de 14.000 artículos, una media superior al millar mensual. La mayoría llega gracias a ciudadanos que encuentran algo en la calle y deciden entregarlo. También colaboran taxistas, conductores del transporte público, centros comerciales, estaciones o servicios de limpieza. En torno al 30% de los objetos acaba regresando a manos de sus propietarios.
Detrás de cada objeto suele haber una historia. Algunas son cotidianas y otras resultan difíciles de creer. Una de las más llamativas tuvo como protagonista una urna con cenizas. Un hombre había perdido en un bar el recipiente donde guardaba los restos de su esposa fallecida. Gracias a la identificación que figuraba en la placa de la urna, los agentes lograron localizarlo y devolverle un objeto cargado de valor sentimental.

José Manuel Sanz, responsable de la oficina de Objetos Perdidos de Zaragoza. / Miguel Ángel Gracia
No es el único caso que ha sorprendido a José Manuel Sanz, responsable de la Oficina de Objetos Perdidos de la Policía Local de Zaragoza. Entre las estanterías también han aparecido sillas de bebé, sillas para personas con discapacidad o cascos de moto. "Una silla de bebé... te preguntas qué ha pasado con el bebé", comenta entre risas, consciente de que algunos despistes pueden llegar a desafiar toda lógica.
Los teléfonos móviles ocupan un lugar destacado entre los objetos más valiosos que se extravían. No es raro que lleguen terminales valorados en más de 1.000 euros. También ordenadores portátiles e iPads que sus propietarios olvidan durante apenas unos segundos. Lo suficiente para que el tranvía arranque o el autobús cierre las puertas.
Uno de esos casos ocurrió cuando una persona dejó apoyado su iPad en una parada del tranvía. Subió al convoy y, cuando se dio cuenta del olvido, ya era demasiado tarde. La rápida actuación policial permitió recuperarlo antes de que desapareciera.
Historias entrañables
Pero si hay historias que emocionan a los agentes son aquellas en las que la honestidad de los ciudadanos juega un papel decisivo. Como la de una pequeña caja que un camarero encontró olvidada en un establecimiento. Dentro había dos alianzas de boda. Las joyas terminaron en Objetos Perdidos, y tiempo después sus propietarios lograron recuperarlas. Agradecidos, enviaron una carta a la Policía Local.
Para garantizar que todo llegue a su dueño, cada objeto sigue un riguroso protocolo. Cuando alguien entrega una cartera, por ejemplo, los agentes registran todo su contenido en un acta detallada. El ciudadano recibe una copia y queda constancia exacta de lo que se ha encontrado.

Varios de los objetos que esperan a su propietario en la oficina de la Policía Local. / Miguel Ángel Gracia
La picaresca tampoco falta. De vez en cuando aparece alguna persona intentando recuperar algo que no le pertenece. Por eso, los agentes exigen pruebas de propiedad, facturas o comprobaciones específicas, especialmente cuando se trata de teléfonos móviles o dispositivos electrónicos.
"Las épocas más complicadas coinciden con los momentos en los que Zaragoza sale a la calle. Las fiestas del Pilar y la Navidad disparan el número de olvidos. Cuanta más gente, más despistes", apunta Sanz.
Y cuando nadie reclama un objeto, comienza una segunda vida para él. Tras los plazos legales de custodia, muchos terminan en entidades benéficas para que puedan seguir siendo útiles. Otros, por razones de seguridad o higiene, son destruidos. Mientras tanto, en las estanterías del cuartel de La Paz siguen acumulándose las pruebas de que los zaragozanos pueden olvidar casi cualquier cosa. Cuando un objeto perdido no es reclamado por su propietario, tampoco acaba de forma inmediata en una entidad benéfica. La legislación obliga a conservarlo durante un tiempo determinado antes de decidir su destino final.
Según explica José Manuel Sanz, cuando existe una persona identificada que encontró el objeto y lo entregó a los agentes, este debe permanecer custodiado durante dos años, tal y como establece el Código Civil. "Durante ese periodo se intenta localizar al propietario y se mantiene la posibilidad de que lo reclame", informa.

Los objetos no reclamadas acaban en entidades sociales. / Miguel Ángel Gracia
Una vez transcurridos esos dos años sin que nadie haya reclamado la pertenencia, la Policía Local contacta con el hallador para ofrecerle la opción de quedarse con ella. Si renuncia o no es posible localizarlo, el objeto pasa a tener una función social.
Es entonces cuando muchos de estos artículos terminan en entidades benéficas, donde pueden seguir siendo útiles para otras personas. Ropa, complementos, pequeños aparatos electrónicos y otros enseres encuentran así una segunda vida en lugar de permanecer almacenados o acabar desechados. En este sentido, la Fundación Ozanam o El Refugio son dos de las entidades que reciben los artículos extraviados.
Solo los objetos deteriorados, insalubres o que puedan entrañar algún riesgo son destruidos. De esta forma, una parte importante de los miles de artículos que cada año llegan a la Oficina de Objetos Perdidos acaba, tras dos años sin ser reclamada, en la beneficencia.
Suscríbete para seguir leyendo
- En directo | Un incendio forestal en Peñarroya de Tastavins (Teruel) próximo al casco urbano obliga a enviar un ES-Alert a cuatro municipios
- Un espectacular incendio de un coche en el aparcamiento del centro comercial de Puerto Venecia en Zaragoza sorprende a la clientela
- Cae una banda que robó casi 800 móviles para estafar más de un millón de euros a una compañía: todos los detalles de la macrooperación policial 'Simpa' en Aragón
- Así ha sido la doble infracción de un conductor en Zaragoza: triplica la tasa de alcohol y realiza una maniobra temeraria
- La Guardia Civil 'caza' a 118 conductores ebrios y 43 drogados durante las fiestas de la Vaquilla de Teruel
- Desalojado el hotel Torre del Marqués de Monroyo y varias masías por el incendio de Peñarroya de Tastavins: 'Es complicado porque hay mucho pinar
- Muere otro parapentista en el Pirineo tras un nuevo accidente en Castejón de Sos
- César Antolín, un agricultor contra el incendio de Peñarroya de Tastavins: 'Cogimos el tractor y labramos los campos de alrededor