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Fin de semana accidentado en la montaña oscense: la Guardia Civil auxilia a una veintena de personas en tres días

Los grupos de rescate de la Guardia Civil actuaron en la montaña oscense entre el viernes y el domingo, auxiliando a una veintena de personas en diversas incidencias

Dos de los integrantes de los grupos de rescate de la Guardia Civil en Benasque, este mes de julio.

Dos de los integrantes de los grupos de rescate de la Guardia Civil en Benasque, este mes de julio. / Laura Trives

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El Periódico de Aragón

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Huesca

Los grupos de rescate de la Guardia Civil han llevado a cabo trece intervenciones entre el pasado viernes y domingo donde auxiliaron a una veintena de personas en distintos puntos de la montaña oscense.

La jornada con mayor actividad fue la del sábado, con seis rescates, entre ellos el de dos montañeros de 32 y 27 años vecinos de Guipúzcoa, que practicaban escalada en el pico Aspe (Aísa), cuando uno de ellos tropezó y se precipitó por una ladera, lo que le provocó traumatismos en cabeza y tobillo.

Ese mismo sábado, fueron rescatados tres montañeros que no podían continuar desde la cima del pico Aragüells, en Benasque, dos mujeres vecinas de Graus y un hombre de Barcelona, uno de ellos afectado con vértigos y los otros dos por cansancio.

También fueron auxiliados una senderista de 76 años de San Sebastián, que sufrió una caída en las Clavijas de Soaso y Góriz y presentaba contusiones, y una barranquista francesa de 52 años que sufrió una posible fractura de húmero tras una caída en el barranco de Irués (Tella).

Ya en la tarde del sábado, la Guardia Civil intervino para sacar de una vía de escalada del Valle de Tena, en Sallent de Gállego, a dos hombres de 31 y 31 años de Barcelona que sufrieron una crisis de ansiedad, y a un senderista de 52 años vecino de Vitoria que había quedado enriscado durante un rápel en el Mallo Gorreta, en Ansó.

El viernes se habían registrado otros cuatro rescates, el primero de ellos en el refugio de La Renclusa, en Benasque, donde una senderista de 53 años vecina de La Puebla de Alfindén sufrió un tropiezo y una posible fractura de tobillo.

En el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, concretamente en la Pradera de Ordesa, un montañero de 30 años vecino de Almería fue evacuado por no poder continuar por un dolor en una rodilla mientras realizaba una actividad de alta montaña, y en el refugio de Góriz también fueron evacuados dos senderistas polacos de 19 y 41 años, el primero con gastroenteritis y el segundo ileso.

Ese mismo día fueron rescatados en Castillo Mayor, en Puértolas, dos senderistas madrileños de 40 y 46 años después de que la mujer no pudiera continuar por agotamiento, aunque ambos se encontraban ilesos.

Los rescates continuaron el domingo con una senderista neerlandesa de 30 años que presentaba una herida sangrante en la cabeza tras un tropiezo en la Sierra de la Partacua, Biescas.

Posteriormente fueron evacuados desde el refugio Ángel Orús, en Sahún, dos senderistas de 80 y 21 años vecinos de Navarra y Palma de Mallorca que no podían continuar por problemas físicos, uno de ellos con una posible lesión en el tendón de Aquiles.

La última intervención comunicada del fin de semana se produjo en el sendero entre el pico Casco de Marboré y el refugio de Góriz, donde una montañera madrileña de 17 años sufrió una caída y posible esguince de tobillo.

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