Kiosco

Caso Abierto - El Periódico de Aragón

VIOLENCIA MACHISTA

El testimonio de una menor agredida en Zaragoza: "Iba por la calle, me empujó contra una pared y me violó"

La joven de 14 años pide prisión para un veinteañero que no ha querido aportar su versión de los hechos

El acusado, durante la celebración del juicio. ANDREEA VORNICU

Unos talleres sobre violencia de género y libertad sexual en los campamentos a los que había sido apuntada el pasado verano ayudó a una joven de 14 años, vecina de Zaragoza, a romper su silencio sobre la violación que había sufrido a principios del mes de agosto. Se lo había contado a unos amigos, pero no se atrevió a hacerlo ni a sus padres ni a ningún otro adulto. Ayer confirmó, con la misma versión de los hechos ofrecida ante la Policía Nacional y al juez instructor, que fue víctima de un joven veinteañero, quien no dudó en empujarla contra la pared para agredirla sexualmente.

Era de noche, tal y como relató. Regresaba a casa sola cuando Moisés Abraham C. D., un joven que conocía y que le había acompañado alguna vez a casa, le llamó al móvil para saber dónde estaba. Ella le explicó que iba a dormir a su domicilio, cuando él le dijo que iba con ella. No sospechó lo que iba a venir después.

«Llegamos al lado de mi casa y me dio un beso, yo le aparté porque sabía que tenía novia», recordó detrás del biombo para mantenerla en el anonimato. Pero esa negativa por parte de la joven no le sentó bien al encausado, un nicaragüense al que le constaba una orden de expulsión de España y que tenía antecedentes por robo con violencia, ya que le dio un empujón que la desestabilizó hasta el punto de que cayó tres escalones golpeándose contra la pared. Allí fue cuando le bajó los pantalones y la penetró. Consiguió escapar porque «iba borracho o drogado y de otro empujón lo apartó y se fue corriendo».

El acusado no da su versión de los hechos

Cuando llegó a casa lo primero que hizo fue llamar por teléfono, entre lágrimas, a su mejor amiga. Esta declaró como testigo durante el juicio, explicando que le contó lo ocurrido y que le dijo que se calmara, que al día siguiente quedarían y hablarían. «Le vi una marca en el mentón, pese a que iba maquillada y me dijo que fue el golpe contra la pared», explicó. Una lesión que también destacó el otro amigo al que le explicó la agresión y quien destacó que «no podía andar bien y que le dolía al sentarse».

Pero no fue la única consecuencia de la agresión sexual. El director de los campamentos, que la conocía de otros anteriores, se extrañó de que la joven estaba como deprimida. Cuando le relató la violación no dudó ni un minuto, la montó en su coche, la llevó con sus padres porque «eso es un delito y hay que denunciarlo».

El acusado prefirió no dar su versión de los hechos, si bien en la última palabra dijo ser inocente. Un silencio que para el fiscal Felipe Zazurca y el abogado de la acusación, Eduardo Ariño, debe implicar una condena como establece el Tribunal Supremo y pidieron 13 años y medio de cárcel. Desde la defensa, ejercida por la letrada Raquel Belio, «no hay datos objetivos que corroboren la existencia de una violación» y pidió la absolución.

Pide ayuda

El 016 atiende a las víctimas de todas las violencias contra las mujeres. Es un teléfono gratuito y confidencial que presta servicio en 53 idiomas y no deja rastro en la factura. También se ofrece información a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y asesoramiento y atención psicosocial mediante el número de Whatsapp 600 000 016. Además, los menores pueden dirigirse al teléfono de ANAR 900 20 20 10Todos los recursos contra la violencia de género.

Policía Nacional (091) y Guardia Civil (062)


Compartir el artículo

stats