M. A. M., de 30 años, que alegó sufrir eyaculación precoz en un juicio celebrado en mayo en Zaragoza por una presunta agresión sexual con lesiones leves a su esposa, ha sido absuelto del delito por la Sección número 1. El acusado, que se enfrentaba a 10 años de cárcel, manifestó en la vista oral que el día de los hechos, el 18 de septiembre de 2020, dejó «insatisfecha» a su mujer y que por eso ella le empezó a decir que «era poco hombre» y le pegó.

M. A. M. argumentó, ante el silencio de la denunciante, que se negó a declarar, que él se limitó a defenderse de la agresión física de su cónyuge, con la que tiene dos hijos. Señaló que, al sufrir eyaculación precoz, no logró satisfacerla y ella reaccionó golpeándole. De esta forma el imputado explicó las lesiones que tanto él como su compañera presentaban cuando se procedió a su detención.

El tribunal establece que no se ha podido enervar la presunción de inocencia del acusado, dado que las únicas pruebas en su contra son de testigos de referencia (indirectos). Por este motivo señala que «surgen dudas sobre la falta de consentimiento y el comportamiento violento en que se sustentó la acusación». Por ello aplica el principio in dubio pro reo