Un agente de Policía Nacional fuera de servicio ha salvado la vida de un bebé por atragantamiento en la capital turolense, tal y como ha señalado la Comisaría Provincial de Teruel en una nota de prensa.

Los hechos tuvieron lugar el pasado dos de septiembre, cuando el hombre, que se encontraba haciendo compras en la zona de San Julián, al salir de un establecimiento, observó a una mujer muy nerviosa que sostenía en sus brazos a un niño de entre 18 y 24 meses, que presentaba signos inequívocos de atragantamiento, así como una elevada dificultad respiratoria.

Por ello, el funcionario inmediatamente dejó la compra que llevaba consigo, cogiendo al niño a fin de iniciar la maniobra 'Heimlich'. Tras varios segundos, el mismo expulsó el objeto que le obstruía las vías respiratorias comenzando en ese instante a respirar con normalidad.

Una vez que el niño se encontraba en condiciones y tras comprobar que no necesitaba ningún tipo de asistencia sanitaria, la madre del menor abandonó el lugar con su otra hija de seis años, no sin antes mostrar su agradecimiento al policía que logró salvar la vida de su bebé.