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El Periódico de Aragón

SIERRA DE ALBARRACÍN. LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO

Pozondón busca evitar la ruina total de su castillo tras recibir 120.000 €

La fortaleza, que se denomina Los Ares, está declarada como bien de interés cultural

El castillo, del siglo XII, está construido con piedra de rodeno sobre un cerro en mitad del campo. SERVICIO ESPECIAL

El castillo de Los Ares, situado en el término municipal de Pozondón, en Teruel, es uno de los bienes declarados de interés cultural de Aragón que están en la lista negra de la entidad Hispania Nostra, una asociación que vela por el cuidado y mantenimiento del patrimonio. El complejo, que dataría del siglo XII, se encuentra mal conservado, pero el ayuntamiento de este pequeño pueblo de la Sierra de Albarracín quiere revertir la degradación de la fortaleza. Para ello, solicitó una subvención al Fondo de Inversiones de Teruel (Fite) que le ha sido concedida –aunque no de forma definitiva– por un valor de 120.000 euros.

«El objetivo es consolidar los restos del castillo, no reconstruirlo. Las bases de la convocatoria establecían que podían presentarse proyectos para temas culturales y del mantenimiento de las infraestructuras, así que pensamos que podía encajar», cuenta el alcalde de esta localidad, Mario Cáceres.

Una vez sea concedida la subvención, que se ha otorgado ya pero que cuya resolución todavía no es definitiva, el consistorio debe emprender un proceso de licitación para que una compañía se haga cargo de los trabajos. Para ello tendrán que cumplir con los requisitos de Patrimonio, al tratarse de unas obras que afectan a un bien protegido. «Deberá ser una empresa especializada», señala Cáceres.

Las obras

Los trabajos de consolidación del castillo se llevarán a cabo en base un documento que ya elaboró hace unos 15 años el Gobierno de Aragón. En aquella memoria, Patrimonio ya establecía las pautas para ejecutar las obras, pero hasta ahora esa guía había permanecido guardada en un cajón. «Vimos que esta era una buena oportunidad. El castillo es parte de nuestra esencia y también es nuestra responsabilidad como ayuntamiento que se mantenga en buen estado para que dentro de 50 años siga estando y siga pudiéndose visitar con seguridad», explica el regidor.

Los trabajos deberán estar licitados en un año, pero para ello antes habrá que encontrar a un especialista. Las obras consistirán en primer lugar en la limpieza de los restos arqueológicos. También se sellarán las grietas en la roca con mortero de cemento del mismo color y se repararán y rejuntarán los muros y las piedras sueltas.

Previamente, se preparará el terreno, para lo que se desbrozará la vegetación que ha crecido sobre los restos. También se realizará una excavación arqueológica.

La torre del Buco es la construcción más icónica del castillo. HISPANIA NOSTRA

El castillo de Los Ares fue en su momento, según consta en los documentos de la DGA, parte de las defensas islámicas de Albarracín, si bien también se utilizó como barrera defensiva en tiempos del señorío cristiano asentado en la misma zona y que hacía frontera con el Reino de Aragón.

El castillo, de color rojizo por la piedra de rodeno que se utilizó en su construcción, se asienta sobre un cerro. Se desconoce en qué momento concreto el castillo paso de ser un edificio consolidado a ser lo que hoy queda de él, puesto que no hay constancia de que ninguna guerra derribara sus muros y torreones.

Sin embargo, sí que se sabe que en los años 30, tras comprar el consistorio la finca al Conde de la Florida, las piedras de sus muros se usaron para construir las lindes de los campos y parcelas de los alrededores.

Hoy, del castillo de Los Ares apenas quedan restos de sus murallas y una torre de planta circular de más de 10 metros de alto que sigue en pie a pesar de que le falta la mitad. Sin embargo, la torre del Buco, como se le conoce, es la silueta más reconocible por los vecinos de Pozondón. Es, podría decirse, el Empire State de este pequeño pueblo de Teruel. Y el ayuntamiento no se podía permitir que desapareciera.

Al castillo se llega por una pista y en su entorno hay toda una serie de atracciones turísticas que también están protegidas. Es el caso de una serie de grabados de diferentes épocas que van desde el Neolítico hasta la Edad Media y que son bien de interés cultural. En la zona también hay restos de un poblado íbero que apenas ha sido estudiado. Asimismo, a pocos kilómetros destaca la presencia del majestuoso castillo de Peracense, cada vez más visitado.

«En el pueblo no tenemos muchas cosas, así que las que hay tenemos que conservarlas. Es una forma de atraer al turismo para mantener la microeconomía de Pozondón. Que venga gente al bar y a la casa rural», explica el alcalde. «Buscaremos obtener más subvenciones y seguir haciendo cosas porque 120.000 euros dan de sí pero se quedan algo justitos», añade el regidor. 

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