El evento climático conocido como ‘olas de calor’ (periodos extremadamente cálidos) se intensificará de forma muy notable en los próximos años en España, pero especialmente en la vertiente mediterránea. La primera investigación detallada sobre la evolución prevista para este fenómeno en España demuestra que la subida de su intensidad alcanzará un 104% de aquí a 2050, que llegará al 150% en la costa Mediterránea.

Un estudio sobre proyecciones climáticas en el que participan investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela y de la Universidad de Vigo prevé un aumento de la intensidad de las olas de calor del 104% para el futuro próximo (2021-2050) en toda la Península Ibérica.

Los cambios más importantes apuntados en esta investigación, que acaba de ser publicada en la revista internacional Atmospheric  Research, se producen en la región del centro y el este del país, llegando al 150% para la costa mediterránea y los Pirineos.

Los autores de este trabajo, entre los que figuran Nieves Lorenzo, Alejandro Díaz-Poso y  Dominic  Royé, estiman una incremento de las olas de calor con tendencias del 6% al 8% por década, lo que conllevará una mayor afección sobre el ser humano, un aumento de la demanda de energía e implicaciones para el riesgo de incendios.

Este tipo de sucesos climáticos se pueden caracterizar por cuatro dimensiones: frecuencia, duración, intensidad y extensión espacial. De hecho, en este estudio se aplica por primera vez el factor de ‘exceso de calor’ (Excess Heat Factor, EHF), un parámetro desarrollado por científicos australianos que tiene en cuenta tanto la intensidad como los efectos sobre el cuerpo humano.

Otras investigaciones anteriores ya demostraron que el EHF podría usarse para evaluar los efectos de estos episodios de calor extremo en la salud de la población ( Royé  et  al. 2020).

«El índice EHF es muy útil para detectar este tipo de eventos extremos, lo que lo convierte en una herramienta para contribuir a la toma de decisiones para minimizar los impactos negativos de las olas de calor en la salud pública o en otros sectores susceptibles, como la agricultura, la silvicultura o la energía», señala la Universidad de Santiago de Compostela en una nota.

Las proyecciones apuntan que las áreas que muestran una mayor intensidad no coinciden con áreas donde los eventos de ola de calor tienen una mayor duración.

Tanto para 1971-2000 como para 2021-2050, las olas de calor en las regiones montañosas y peninsulares occidentales se caracterizan por un  EHF más alto, pero una duración más corta que las de la zona sureste peninsular y, en general, en la costa mediterránea.

La razón principal de este patrón espacial, subrayan los autores de la publicación, radica en el rápido transporte de masas de aire suaves desde el Océano Atlántico hacia el oeste de la Península Ibérica.

La extensión media de las olas de calor para el período 1971-2000 aumentó en un 1,71% por década, mientras que el aumento en la extensión máxima es aún mayor, con un 4,3% por década.

Se espera que esta tendencia continúe en el futuro próximo, con aumentos que oscilen entre lo 6% y el 8% por decenio para el valor de extensión máxima. Los resultados apuntan hacia un aumento significativo en la intensidad, frecuencia, duración y extensión de las olas de calor en España para el siglo XXI.

Estudio de referencia: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169809521002076?dgcid=author

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